jueves, 26 de marzo de 2009

Diferentes tipos de pajas

Algunas son inventadas, otras son realidad, tendrás que adivinar.

Nro1: EL PUÑAL

Te agarrás la pija con una mano, o en casos como el mío utilizá ambas, y empezá a moverte la poronga como si te estuvieses acuchillando. Una especie de harakiri. Es indispensable el uso de vaselina o SALIVA para evitar la irritación de la cabeza del pelado.

Nro2: LA PAJA SIMULADA

Te sentás al lado de tu novia o pareja y le pedis que te gima, que te grite, que te roce la oreja con su boca, y te pajeas hasta llenarte el calzón de futuras crostas insacables.

Nro3: LA PAJA CÁRPICA, O MAS CONOCIDA COMO TORTUGUITA

Imaginate que estás agarrando una pelota de handball. Hacelo con la mano asi lo hacemos más interactivo ya que no tengo fotos para poner.
Achicá mas los dedos, como si hicieras el gesto de ¨tenes miedo, cuiqui¨.
Ahora, con la punta de los dedos, agarrate la cabeza de la garcha y cascate.
Esa es la tortuguita.

Nro4: LA MAFIOSA

Te haces una paja normal, pero no tenes que dejar rastros porque estás en casa ajena, o simplemente no querés que tu vieja vea el waskazo.
VENIS RE PAJERO, VAS A ACABAR, EN ESE MOMENTO..: Te subis toda la pielcita del tronco y haces presion sobre la cabeza para que la leche quede en la vena.
Te acercás al baño y la largás.
Alternativa:
Te subis la piel de la garcha como si fuese una boca que está haciendo un globo con un chicle, pero sin chicle. Acabás y queda ahi. Vas al baño corriendo y la haces vomitar, el final es siempre el mismo.

Nro5: LA SIMULADA.

Das una vuelta manzana con un buzo puesto corriendo como loco.
Volves a tu casa, te sacas el buzo, te empezas a pajear, y la mano izquierda te la pasas por la axila, que, en conjunto con los pelos, te darán la misma satisfacción que tocar una concha.
Si se puede poner un maní en la axila simulando el clítoris sería lo ideal.

Nro6: LA ESCROTAL

Llenas el vidét de agua caliente y apoyás los huevos nada mas, mientras te pajeas.
Conviene llenar el agua de lechuga, para simular una lengua caliente

Nro7: LA DE LUJO

Conocidísima paja con un preservativo puesto. 0 onda, pero tenés que hacerla una vez en tu vida.

Nro8: LA CARNÍVORA

Agarrás un rollo de papel higiénico usado, que figure solo el cartón.
Le pones un forro en la punta. Mientras tanto, ponés carne picada en el microondas aproximadamente unos 30 segundos.
Llenás el carton con el preservativo y la carne picada.
Metés la pija en el cartón.

Sensacion de sexo seguro.
Recomendación: Pensar que te estás cogiendo a Salazar en Luli Love.

Nro9: LA DORMIDA

Te sentás 2 minutos sobre tu brazo hasta que se duerma, y despues te tocás la garcha normalmente. Vas a sentir que es la mano de otra persona. Muy bizarro pero eficaz.
Si fuese al reves, mano viva, pija muerta sería preocupante.

Nro10: LA PRENSA.

Pones la pija parada sobre la mesa. Apoyás la mano sobre el cuerpo de la garcha y te entrás a mover para atrás y para adelante. La sensación es similar a la de cojerte un ladrillo hueco.

Nro11: LA ENGANCHADA.

Con la pija parada, vas hasta el placard y levemente te la apretás con la puerta.
Hacés el movimiento anterior.
Las experiencias sobre este tema nos comentan que posiblemente tu vieja se levante de la cama para ver POR QUE CARAJO ESTÁS REVOLVIENDO TANTO EL PLACARD.
Recomendación: Es preferíble que le digas que te estás haciendo ¨LA ENGANCHADA¨a que le digas que a las 3 am estás buscando una remera de la bersuit.

Nro12: LA PAJA POR PAJERO

Típica paja que te haces porque estás al repedo y no sabes que hacer. Te tirás y te tocás.
Recomendación: Frotarse un kiwi por el pecho

Nro13: LA PAJA ¨MI POBRE ANGELITO¨:

Te la haces simplemente porque estás solo en casa.

Nro14: LA PAJA DE INVIERNO:

Agarras una media, metes la garcha adentro y te pajeás. Cuando acabás tirás la media al lavarropas y listo el pollo!
Tenés mas?, las espero!

miércoles, 25 de marzo de 2009

Si la haces debutar, ganás??

Hay un proverbio chino (mentira, no es chino, solo lo digo porque veo que la gente inteligente menciona “proverbios chinos” ) que dice que: si desvirgás a una mujer, tenes chance para toda la vida de volvertela a cojer.

Quiero que debatamos 2 puntos:

Nro 1: Desvirgás a una mina.
Inquietud: Tenés toda la chance de volver a darle en otro momento de la vida?

Nro 2: Con la mina que desvirgas..
Inquietud: Tenes Free Pass?, tenes la vip o al menos un seguro puesto en que tenes toda la chance de volvertela a cojer?

Dicen que cuando desvirgás a una mujer, es tan importante su primera vez que, además, hasta tenes chance de cojertela toda la vida.

Les pido que cada uno ponga desde su punto de vista mas sincero las experiencias con respecto a esto.
Sería ideal que las mujeres opinen también.

Ese negro que te cogió por primera vez y que vos pensabas que era por amor.., tuvo 2da chance?, tiene free pass para tu cachufleta?, tiene mas chance que los otros?

Para los que no saben que es desvirgar, o no saben que es cojer por primera vez, les doy la explicación a lo cabeza.

La guacha tiene 14 años, y quiere pija.
Vos estás con todo el power y le queres dar masa.
La tenes en el reservado de boliche.
Te hace un pete, pelas la chagar y ella te advierte.. : ¨No se si debo, prometí que seria por amor¨

¨Pero yo te amo¨, le decis.

Ella te cree.

El ruido de la música y la oscuridad, todo lo tapa.
El alcohol la hace llegar al SI.

ACEPTA.

TE PONE LA CONCHA IN THE FACE, Y AHI VES ALGO DE ESTE TIPO:









Te dá lástima, pero te das cuenta que la diferencia entre lástima y lastima son tus 18 cms y le entrás a dar murra.

Se escucha un CRACK, que no es lo mismo que el ¨crack¨ que le pones al software para registrarlo. (Si sos intelectual como yo, esta frase te tiene que haber matado)

Ella grita, no le gusta.
Vos venis embalado como un pendejo cuando agarra un metegol y le da al MOLINETE A MORIR.

Sacudis, acabás, vas y le contás a todos tus amigos que te cojiste una pendejita en un boliche.

Tus amigos tratan de hacer eso y no les sale.

ESO ES DESVIRGAR

Y LA PENDEJA DE 14 AÑOS ES UNA FUTURA PUTA QUE LE VA A GUSTAR MAS LA PIJA QUE EL NARANJU.
Pd: No quiero que me digan “muy bueno el texto”. Quiero que hablemos, que debatamos. Escriban que opinan!

lunes, 23 de marzo de 2009

Escotes

Dedicado a vos, que andas “escoteando” por ahí.

Ya que estamos hablando de mujeres, podríamos destacar su arma más importante en cualquier ocasión.
Su escote.
Para las personas extranjeras, que quizás no entiendan los que es un ¨ESCOTE¨, voy a tener que poner una imagen ilustrativa (mentira, pongo una imágen provocativa para levantar visitas)

Se juntan las tetas en las fotos, provocan a quienes sean, les encanta ganar, solo con eso.
Es como la espada de heman, o como la garra de Pantro.
Es un poder que nadie tiene, solo las mujeres (y un buen trava operado)

El desafío de su vida es seducir con el escote. Vayan a donde vayan van escotadas, les encanta darle vuelta la cabeza a los pajeritos.

Uno piensa… ¨pobre chica, desde aca arriba del bondi mientras ella viaja tranquilita sentada le veo todo el escote. Y hasta te da lástima. Pero no.. la hijadeputa lo hace a propósito!, o vos que te pensas?, que no contempló el hecho de que se le puedan ver las tetas?. Que no tiene en cuenta que el viento proveniente de la ventanilla le está pegando en el pecho y rebota contra su remerita escotada logrando un hueco que visto desde arriba alcanza para que cualquiera vea sus senos?.
Eso quiere ella, dejarte al palo. Y vos, que sos terriblemente pajero, te pones duro y pensas que es una niña inocente.

Lo mismo lo de las remeras mojadas, son esas típicas pendejas putas histéricas que aman seducir mostrando una parte de sus gomas, o darlas a notar.

En lo personal creo que cada cosa tiene que ir a su lugar, si tenes mucha teta, o lindas tetas, se las tenes que mostrar a la persona que tenes al lado, y no andar calentando pingos por ahí, porque de seguro se te van a tirar los pajeros… Y DESPUÉS NO DIGAS QUE TE MOLESTA QUE TE GRITEN GUASADAS CUANDO VAS CAMINANDO PARA LA FACU.

Es claro, si no te molesta que te griten por la calle y querés que se fijen por lo que realmente hay en tu ser (frase de cabecera de las mujeres), no salgas escotada, porque es obvio que los negros camioneros te van a asesinar y los viejos se van a dar vuelta a mirarte. Perra.

¨No me mires las tetas cuando te hablo¨ (frase de tu amiga cuando te está comentando de que fué a la peluqueria y el peluquero le dijo “hace mucho que no me visitas!”).

Respuesta acorde: Entonces para que te escotás de esa manera pelotuda!

Se escotean para ir a comprar el pan.
Se juntan las tetas cuando alguien saca una foto
Se sacan autofotos apretandose las tetas
Se sacan fotos vistas de arriba.
Todas sus fotos del fotolog son pro-tetas

Basta.

domingo, 22 de marzo de 2009

Estadisticas

No paran de llegarme emails pidiendome que vuelva a las estadísitcas (mentira no llegó ni 1!)

Así que acá tenes algunas:

La primer noche con una mina. Te crees original por varias cosas que, en verdad, a todos les pasa lo mismo.

El 68% de los hombres no vuelven a verla nunca más, asi que no te sientas especial pelotudo.
El 89% tiene dos o mas orgasmos.
El 91% se quedan dormidos despues del primer polvo (no estás solo en este mundo, amigo monopolvo)
El 95% salen en bolas del baño del telo (no. no sos un loco, sos un boludo atómico porque la mina esa escena ya la vio)
EL 97% se lava la pija sobre el piletón del baño antes de cojer (enjuagate bien, el gusto a jabón también es feo)
El 88% le pide la cola, y se las niegan
El 12% pide la cola, y no saben como hacerla.
El 39% no sabe donde queda el clítoris y le frota toda la concha como si estuviese lavando un plato.
El 73% pregunta si ya acabó
El 99% pregunta si ¨le gustó¨

Pregunta:

Que hace un NO FUMADOR despues de cojer?, cuenta un chiste?, se pone un papel en la boca y hace que fuma?

El 44% pierde el telefono o el email de ella
El 99% acaba antes que ella
El 87% tiene problemas sexuales y lo justifica con un ¨no entiendo que me pasó¨
El 95% de las personas que sufren de flaccides, anticipan a las mujeres que quizá la primera vez que está con ella FALLA por nervios

Estadísticas Generales:

El 74% de los locutores tienen mal aliento
Todos los colectiveros de la linea 53 si los saludas te devuelven el saludo
El 90% de los perros que ladran SI MUERDEN
El 100% de los guitarristas o bajistas cuando tocan ponen cara de sufrimiento y/o alegria, dependiendo del acorde y esfuerzo
El 94% de los abuelos te muestran un balero como su juguete preferido, intentan meter el palito adentro y le sale luego de muchos intentos
El 76% de las abuelas que se hacen las chetas y se visten bien tienen pelos en la nariz u orejas y eso arruina todo.
El 88% de los hombres cada vez que están con sus amigos y comen una banana se hacen los gays en broma anticipando cualquier chiste facil que algun amigo boludo pueda ejecutar.
El 90% de las personas que te dicen.. A DONDE VAS?, termina diciendote.. ¨LLEVATE ESTA¨

sábado, 21 de marzo de 2009

Maso-mmelier

Desde tiempos inmemoriales, las diferentes civilizaciones han disfrutado del vino. Bebida de emperadores, reyes y plebeyos, delicado elixir que endulza las más variadas gargantas, el vino parece haber encontrado su apogeo a finales del siglo pasado, nada menos que en la Argentina.

Todo comenzó con la famosa y recordada publicidad de un joven Hugo Arana sosteniendo primorosos escarpines mientras lloriqueaba como borrico sentimental, para vinos Crespi. Un adolescente Nicolás Matías Bianchi se pegaba al televisor saboreando de antemano la bebida que su bruto padre le prohibía en la mesa.
Hasta su cumpleaños número 18. El padre lo encaró en el almuerzo, con estas sabias palabras:
“Hijo mío, es hora de que pruebes la sangre de Cristo, este brebaje maravilloso que tiene la virtud de hacer que tu madre se parezca a Gina Lollobrigida por lo menos por unas horas. Así fuiste concebido, y así continuarás con nuestro linaje. Bebe, bebe por la familia, y corre, corre por tu alma”.
Claro, el padre era tremendo borracho que se empedaba hasta oliendo un corcho y la cagaba a bifes a la madre cuando la salsa le salía agria.
Bianchi no quería esto, así que su primer sorbo fue medido. Allí, la magia.
El glamour. Valeria, Nicole, Teté danzaban en su lengua y Giordano tartamudeaba con la camiseta de Boca.
Había descubierto un nuevo mundo, un placer inigualable que lo marcaría por el resto de sus días.

Empezó con el totín del padre. Siguió con el Termidor en botella. Después se aggiornó y consumió directamente del pico del tetra-brick (alguien le dice tetra-brick???). Luego de vagar sin rumbo por los vinos más chotos del almacén del gallego Pepe, abrió los ojos a una nueva clase.
Los vinos finos.
Torronteses, Borgoñas, Pinot Noirs y Cabernet Sauvignons pasearon por su boca tosca. Aprendió a diferenciar los vinos por sus colores. Estaban los rojos intensos, como la nariz de su padre cuando se la daba contra la mesa cuando caía borracho; los rojos casi bordó (alguien le dice bordeaux???) como la enagua de los días menstruantes de su madre; los rosados como el pene de su perro cuando estaba en celo; los blancos como la saliva de su primo epiléptico. Y asoció esos colores con aromas y gustos.
“Este vino tiene un leve tinte a… verga”, degustaba con aires de gran señor. “Este tiene notas de cereza al marraschino con helado de chocolate de Sei Tu”, “Es fuerte, tiene cuerpo, Entonces es Sam”, “Este tinto es robusto, es potente, si fuera persona me recontracaga a trompadas”, “Este vino es suave como trasero de marica que espera compañía”, “Este blanco es cítrico, agrio, como chuparle el sobaco a la tía Nora”, “Este Pinot Noir tiene… un pedazo de corcho flotando”.
Bianchi era la envidia del barrio. Lo contrataban en las kermeses de la asociación de fomento para que descorchara las botellas y las sirviera en vasitos de plástico blancos, de esos que todos dicen que descartan pero que vamos, sabemos que los lavan y los vuelven a usar, ratas.

Mientras todos trataban de lograr una línea en el improvisado bingo, Bianchi agarró el micrófono, impulsado por una fuerza superior (probablemente un gas que estuvo fermentando desde el primer sorbo) y dijo:
“Tomad y bebed todos de este vino, porque es un Cabernet Sauvignon y pega como la gran puta!” Las hordas, enloquecidas, dejaron los cartones sin llenar y se congregaron a su alrededor, como si fuera un Mesías medio chupado que les batía la justa.

“El vino no es sólo jugo de pata de un obrero mendocino con catorce hijos y una parra en el patio. El vino es arte, es puro, es sincero, es tu amigo, es tu cuñado preferido, es tu compañero de pesca, es el garco de la mañana, la peteada de tu secretaria, el pucho después del polvo, es todo lo bueno que hay en el mundo, EN UNA SOLA COPA!”

Acto seguido, arrojó un corcho al aire y dictaminó:
“Yo tengo un sueño. Algún día, las grandes narices y bocas vineras del mundo se unirán bajo un solo techo, bajo las mismas reglas, viviendo en hermosa hermandad mamada”.

Al año siguiente estaba formando el Club del Vino y publicando la revista Joy. Sus seguidores, fanatizados, pregonaban la palabra de Bianchi a quien quisiera oírla, haciendo degustaciones gratuitas con promoturras vestidas de rojo y chupando como putas sin dientes.

Sepa, querido lector, que es muy fácil identificar a un bianchero. Ahora se llaman a sí mismos “sommeliers”, y son aquellos que, al llegar a un restaurant, exige con voz nasal una carta de vinos; elige la cosecha más vieja y más cara; pide que le sirvan una copa; la mira a trasluz, la mira de abajo, de arriba, del borde, saca su tarjeta linterna y la ilumina; pone su nariz bulbosa y peluda dentro de la copa y aspira, tragando moco; finalmente lo prueba, hace dos buches de cada lado de la boca, tres gárgaras cantando “La donna e mobile” de Pavarotti y una vez que traga, le dice al mozo “No, a este le falta. Tráigame un Uvita Fiesta”.

Afrontémoslo. El vino es jugo de uva podrido que algún monje se habrá olvidado fermentando en un tonel andá a saber hace cuántos años, y ahora es la bebida top. La próxima vez que te hagas el cool queriendo degustar un delicioso patero, en vez de Puerto Madero andate hasta Constitución, encontrá un albañil, metele uvas entre los dedos de los pies y chupaselos.

Qué te vení a hacer el cheto, gato.

jueves, 19 de marzo de 2009

Como saber si ella tiene ganas!!!



Tener relaciones sexuales es dificil, siempre. Cuando tenes pareja pensas: ¡Por fin voy a tener sexo cuando yo quiera!. ¡Mentira! Eso de las relaciones sexuales estables es una leyenda. Es dificil que se de que ella tenga ganas y que vos tengas ganas, y que cuando vos tengas ganas, ella sepa que vos tenes ganas y que vos sepas que ella tiene ganas...

Yo, por necesidad mas que nada, me he convertido en un experto en interpretar este tipo de señales. Veras: si vos estas en el sofa,y cuando ella se va a acostar te dice: Me voy a la cama, no tardes.

Eso quiere decir: Me voy a acostar sin nada de ropa. Pero si ella en cambio dice: Yo me voy a la cama, cuando vengas hace el favor de no hacer ruido.

Amigo mio... agarra una revista y seducete a ti mismo!

Hay palabras magicas que ella suele utilizar para dejar claras sus intenciones. Por ejemplo, la palabra ,siesta. Si ella despues de comer te dice: ¿Nos echamos una siesta?

Esta claro: SI ESTA.

Hay que estar muy atento a como se viste cuando se acuesta. Si se coloca las medias y el pijama con pompones,te esta diciendo que no quiere saber nada de tus pelotitas...


Yo creo que, con esto del sexo, las personas funcionamos un poco como los telefonos celulares: que se supone que sirven para que estemos comunicados siempre,

pero a veces vos mandas un mensaje,y ella tiene el celular apagado; otras,te lo manda ella a vos, y resulta

que vos te quedaste sin bateria!


Si un dia cualquiera, como por ejemplo:el Miercoles,ella viene y te pregunta por ej:

como termino el partido de la copa libertadores?

Esta claro... ¡¡¡Quiere... que le introduzcas el PIN!!!


Hay otras señales mas sutiles:

Si cuando se esta arreglando para salir te dice:¿Me ayudas a subirme el cierre?, en realidad te esta diciendo: ¿Cuando volvamos... tambien me lo vas a bajar?. Es decir, ella esta al tope de cobertura.

Pero atencion, porque el momento de subirle el cierre es muy delicado. Si la pellizcas sin querer, se acabo lo que se daba. Se va a dar vuelta y te va a decir: ¿Que pensas? ¿Que estas cerrando una valija? ¡Sos una bestia!. Y conectara al buzon de voz. Ya puedes llamar, ya...


La postura que ella adopta cuando se mete en la cama,es otra forma de saber si esta con
servicio o sin servicio: Si se mete en la cama y se enrolla como una oruga

no te esfuerces, tiene el celular fuera del area de cobertura.

Pero si por el contrario, se tira boca abajo y mueve el culito como el pato Donald al
caminar... ¡Atencion,

tenes una llamada en espera!


En cualquier caso, con celular o sin el, el momento clave sin duda es el sabado. Porque el sabado por la noche vos sabes que te toca. Y con esa ilusion te metes en la cama. Pero puede pasar que, de repente, apague la luz y diga:

- Buenas noches.

- ¿Cómo que buenas noches? ¡Pero si es sabado!


Te dan ganas de levantarte,buscar un almanaque y decirle: Mira... Mira... ¡Mañana es de color rojo,o sea,...Domingooo!

Sin embargo en vez de ir por un almanaque, lo que hacemos la mayoria de los hombres,es poner en marcha la operacion gusano: acercarnos a ella reptando por la cama, como sin querer, hasta que nos acoplamos. La abrazamos y empezamos a tontear con la mano, que un poco la cadera, que un poco la panzita... y empezamos a subir y a subir, a ver si ella reacciona. Y si que reacciona, si. De pronto te agarra la mano y te dice:

¡Que bien que estamos asi! Yo no necesito mas nada!

Y te quedas con las ganas... esperando la proxima señal. Habra que tener... la antena bien preparada!

miércoles, 18 de marzo de 2009

Que es lo que buscan?

Es muy importante para todas las mujeres que las escuchen. Asi sea una amiga o una total desconocida procurá seguir los siguientes pasos:

* Las mujeres no buscan soluciones, esa es una típica costumbre de los hombres. Ellas quieren que las escuchen, descargarse, sacarse eso que tienen adentro, compartir su dolor con alguien. Nosotros estamos más acostumbrados a buscarle una solución inmediata a los problemas, descartalo, no quiere escuchar como resolverlo, solo quiere que la escuches.
* Procurá prestarle atención. Mirala a los ojos, asentí con la cabeza, emití sonidos y algunas palabras para acompañar su relato (”noooo”, “huuuu”, etc.).
* Interesate en el tema, preguntá y emití opinión. Nada muy elaborado, preguntas chatas y opiniones que estén de acuerdo con lo que ella piensa. Acordate, no estás debatiendo ni buscándole una solución, solo acompañándola y escuchándola.
* Tratá de recordar los puntos más importantes por si en otro momento habla de lo mismo o para preguntarle sobre el tema en otra ocasión.

Estas son nociones básicas, pero siempre es bueno recordarlo. No solo tenés que poder conversar sobre cualquier tema como vimos en un post anterior, también es necesario poder escuchar

martes, 17 de marzo de 2009

Ir despacio aveces tambien es bueno

Hay que tener muy en cuenta las propuestas que le hacen a la mujer de la cual están interesados.

A medida que la vas conociendo o bien transcurre la charla, lo idea es hacer propuestas que no pueda rechazar. Si ves a una chica en la facultad lo mejor es invitarla a tomar algo a la cantina, es muy dificil que se niegue si no tiene nada que hacer. De ahí en más solo es cuestión de ir avanzando en las propuestas.

Lo ideal es evitar una negativa, un “no” como respuesta. Ir de menor a mayor con las propuestas. Si lo primero que le ofrecés es ir a cenar a tu casa dificilmente logres algo, primero un café, después un almuerzo, más adelante una cena, por dar un ejemplo vago.

Esto no solo te va a ayudar a avanzar con ella, sino que la mujer va a sentirse cómoda, sin que nadie la apure y disfrutando cada ocasión, ya que avanza gradualmente el grado de compromiso de tus propuestas.

Imaginate una situación y diagramá la línea de propuestas. Por ejemplo, una chica en un colectivo se sienta a tu lado. Aplicando la regla de los tres segundos instantáneamente buscás un tema de conversación o empezás con un simple “hola”. Preguntas simples, la dejás hablar, etc., lo que ya vimos en los posts anteriores. La línea sería algo asi: contacto (teléfono, email, hora que se toma ese colectivo, etc), llamada casual en un horario que sepas que está libre invitándola a tomar algo cerca de donde esté, otra salida similar, almuerzo, cena y que sea lo que Dios quiera.

Por supuesto que antes de la cena puede haber un encuentro nocturno (bar, boliche), o podrías coordinar con ella para tomarse el colectivo juntos, o cualquier cosa que se te ocurra. Es solo un ejemplo.

Resumiento: Nunca permitas un “no”, no obligándola, sino realizando propuestas que muy dificilmente reciban una negativa como respuesta.

lunes, 16 de marzo de 2009

Ojo con las mujeres

A vos pavote… A vos que tu papá siempre te dijo que tenías que ser bien macho... y a pesar de ser un putito reprimido te la das de macho pistola y salís por la vida cagando a pobres mujeres, que solo buscan un poco de amor, para demostrarle al mundo, a tu papá y a tus amigos que sos un macho bien puesto…
A vos te digo con las minas NO se jode… Porque creeme que no hay nada peor que una mujer despechada, y porque mientras vos te andas haciendo el japi por ahí, la flaquita que cagaste está pensando en un plan siniestro para joderte bien jodida la vida y como ya es algo comprobado, esta flaquita creeme que te va a joder y te va a hacer pagar cada una de las boludeces que te mandaste con ella. Y te voy a dar algunos ejemplos de mujeres
despechadas:

La obsesiva:
Te va a seguir por cuanto rincón andes, te va a llorar en persona, por teléfono, por mail y por msj. de texto. Te va carmatizar cada de una de tus saliditas con amigos… Consiguiendo victoriosamente que no quieras asomar la nariz a la puerta y te quedes mirando Dragon ball Z un sábado a la noche encerradito en tu casa planteándote por qué carajo te la habrás cruzado en el camino, por qué carajo habrás sido tan pajero de garchartela, joderla y ahora bancarte mirar por décimo novena vez los capitulitos de Dragon ball porque la guacha esa te caga quemando las neuronas cuando te ve.
Consiguiendo finalmente que vuelvas con ella, aceptes tu condición de puto, te quedes solo o que la próxima vez que se te ocurra ligarte con una mina sea enserio.

La resentida:
Te va a mostrar su mejor sonrisa, su mejor cara y va a buscar la forma mas sana de cagarte, se va a encargar de encontrar que es lo peor que te pueda llegar a hacer así sea volverse lesbiana y cagarte la mina con la que estás ahora, ligar con tu mejor amigo, hermano, primo o cualquiera de tu entorno… Para hacerte quedar como el mas perejil y para que por un buen tiempo te puedas deleitar con su sonrisita JIJI. Consiguiendo que cada noche cuando te vayas a dormir te acuestes pensando o en lo muy hija de puta que es o en lo boludo que quedaste frente a todo tu entorno de machitos, cada noche antes de ir a bailar tengas que escuchar a tu allegado (cualquiera sea) decirte que bien que coje tu mujer! (que por cierto, vos sabes que es verdad y ahora te querés matar) y te vas a comer el garrón de bancarte cualquier tipo de gastada. Y por qué no?, hasta puede llegar a conseguir que vuelvas a sus pies arrodillado, llorando y suplicando piedad y hasta que te dé una segunda o tercera o cuarta o quinta o vaya a saber uno cuantas oportunidades te habrá dado la pobre flaca. Pero no! te va a decir que NO, que momentáneamente se siente bien sola, descubrió lo bueno que es estar sola pero que si te interesa en un futuro pueden llegar a probar…

La suicida:
Te va a ir a buscar a tu casa, te va a mandar cartas, emails, mensajes de texto, te va a llamar todo amenazando con suicidarse porque no puede vivir sin vos, y al principio te vas a sentir re pija porque mira la flaquita quedó re loca con tus encantos y con tus 15cm? Pero no!, a no confundirse con el paso del tiempo esto puede agravarse, y ya no te va a resultar tan loco, porque te va a enfermar, vas a tener a los padres llamándote 50 veces por día pateándote por lo mal que le hiciste a la nena, vas a tener a tus viejos taladrándote el bocho, a las amigas de ella y hasta al kiosquero de la esquina de tu casa recordándote lo mal tipo que sos. Consiguiendo finalmente, que el mundo te mire como si fueras el cuco y hasta vos mismo te vas a ver como un cuco y mal tipo por no haber escuchado a la flaquita esa que una vez te dijo con las minas NO se jode. No quisiéramos tocar el tema en caso que la suicida llevara a cabo su plan y terminara suicidándose… Años de terapia para ti chiquito la culpa la vas a llevar como llevas los huevos! .
Y voy a concluir el mail, con el mejor tipo de mujer despechada:

La superada:
La vas a cagar y la vas a dejar y se va volver una diosa.... se va a poner a dieta, se va a hacer las tetas, se va a internar en un gimnasio 40 horas por día, se va a llenar el placard de ropa híper ajustada y se va a dar una vueltita por el kiosquito ese en que paras con los pibes… Y como sos un pajerito vas a chiflar o gritarle alguna guarrada, a lo que ella procederá a girarse mirarte y decirte Ay fulanito! Cómo estás?... Y vos pancho te vas a querer re matar porque la flaquita esa que dejaste está hecha un terrible minón y ahora te saluda con un hola cómo estás? Disculpa estoy apurada seguimos otro día que sigas bien… Y sin duda tus amigos babosos... – Nooooo me digas que esa era Carmencitaaaaa está terrible papaaaaaaaaaaaaaaaaa!!. Y si, vas a pensar en pegarte un tiro en las bolas, cosa que tendrías que haber hecho hace tiempo ya. Y lógicamente, vas a pensar en llamarla para encontrarse como “amigos” para ver que tal andan sus cosas, con el único fin de bajarle la caña… Y le vas a ir con el cuento barato de que pensaste mucho lo que pasó entre ustedes y que la extrañas y que la amás… Y boludeces de ese tipo, que en ese momento claramente son boludeces, tarde para arrepentimientos… Y ella te va a contestar: Mirá Juancito te entiendo (porque creeme que entiende que estés ahí, intentado recuperar esa flor de mujer) pero yo ahora estoy en otra cosa, estoy con alguien y estamos bien… Creeme que te tengo un gran cariño, pero bueno no es momento…Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!! Perdiste otra vez! Anda con tu grupito de amigos ese que privilegiaste siempre: los sábados, los domingos... todos los días! volvé al sanjón ese que estabas del que nunca tendrías que haber salido… O volvete con la atorranta esa por la que cambiaste a la flor de mina (que seguramente te debe estar cagando con otro).

Porque es así pibe… Las minas siempre van a decir que el hombre es más inteligente etc. etc. porque ellas saben perfectamente que la cosa es al revés y porque los hombres necesitan sentirse un poquito mas, ellas no necesitan sentirse… Son bastante mas. Y créeme con las minas no jodás que siempre de una manera u otra o como sea te terminas arrepintiendo. Y antes de joder a una flaca, pensá que esa mina puede haber sido tu mamá tu hermana tu abuela… Y como macho que sos a ellas las cuidas y no querés que le hagan lo que vos serías capaz de hacer. Verdad?

domingo, 15 de marzo de 2009

Miedo al rechazo

Muchos tienen miedo de demostrarle a una mujer lo que sienten por temor al rechazo. ¿Y qué tal si dejamos que ella decida si le estamos tirando onda o no?, con estas técnicas no te comprometés y demostrás interés:

* Antes de saludarla guiñale el ojo, en el camino a darle un beso por ejemplo. Nada muy exagerado (principalmente porque vas a quedar mal), algo suave, natural, un guiño sin mover toda la cara, solo el ojo.
* Mirala fijo más de lo normal o con los ojos más cerrados que de costumbre. En una charla grupal, cuando ella terminó de decir algo seguí mirándola por un segundo antes de cambiar la vista a quien tenga la palabra. Si la charla es de a dos, mirála de manera especial, bajando un poco los párpados, recorriéndole la cara con los ojos. Vuelvo a repetir, nada muy exagerado, tienen que ser cosas sutiles.
* Cuando la vayas a saludar que sea lento, no te apures para darle un beso. Y hacé justamente eso, dale un beso, no le apoyes la cara en un costado.
* Cuando tengas que hablarle en voz baja procurá hacerlo exalando más aire de lo común debajo de su oreja.
* Imitá sus movimientos sin mirarla, no seas un espejo, pero si ves que se toca el cuello hacelo vos también, igual con el pelo, las manos o cosas por el estilo. Esto es recomendable cuando no están hablando sino distanciados.

Esto, acompañado de lo explicado en otras oportunidades (sobre todo no dejarla rechazar tus propuestas) va a dejarle bien en claro que te interesa. Nunca se lo dijiste, no hace falta y es mejor asi.

De ahí en adelante solo resta saber si ella está interesada en vos, un tema mucho más complejo de explicar pero mucho más sencillo de darse cuenta. Si bien existen cosas puntuales muy dificilmente sucedan, por lo general uno se da cuenta y si ella acepta tus invitaciones, le interesa hablar con vos y lo sigue haciendo después de saber que estás interesado en ella, definitivamente es recíproco.

viernes, 13 de marzo de 2009

Puntos importantes

Creo que me olvidé de una de las cosas más importantes de todo aquel que quiera valerse de mis palabras para mejorar su relación con las mujeres. Yo, como persona, jamás violaria los puntos que a continuación listo y que considero que son parte de los valores que lo hacen a uno un verdadero hombre:

* Nunca vas a buscar la mujer de otro hombre.
* Nunca vas a hablar mal de otro hombre a sus espaldas.
* Nunca vas a estar con la ex de un amigo o conocido.
* Nunca vas a buscar la misma mujer que un amigo.
* Nunca vas a humillarte por una mujer.
* Nunca vas a dejar de ver a tus amigos por una mujer.
* Nunca vas a hablar mal de tus amigos con una mujer.
* Nunca vas a contar intimidades de la relación.

Creo que todos los puntos son claros, cualquier cosa me preguntan. Son, a mi entender, las bases para poder llamarte a vos mismo hombre.

Tienen que saber que antes de ser grandes seductores o “ganadores” primero tienen que ser hombres.

Por dar un ejemplo, Casanova era un gran seductor, pero carecía de los valores básicos de un hombre

miércoles, 11 de marzo de 2009

No te quedes sin material

Probablemente llegue un punto en que notes que la conversación se está quedando sin temas para tratar. Bien porque no se te ocurre de que hablar o porque ya hace bastante que están charlando. Cualquiera sea el motivo nunca, pero nunca tenés que permitir que esto suceda.

Con la experiencia vas a encontrar temas de que hablar casi infinitos, podrías estar todo el día conversando con una mujer. Pero convengamos que si estás leyendo este blog no es esa exactamente tu situación y, en ciertos casos, es mejor cortar la charla a pesar de poder continuarla.

Lo que tenés que lograr es darte cuenta cuando te estás quedando sin ideas, en ese mismo momento levantate, saludala y andate. El motivo puede ser cualquiera, pero siempre es mejor no decirlo, generar un poco de misterio, que piense por qué te levantaste tan brúscamente y te fuiste.

Por el motivo que acabo de decir es a veces recomendable cortar una conversación, aún cuando tenés temas para seguirla.

De esta forma vas a lograr varias cosas:

* No la vas a aburrir ni te vas a aburrir.
* Le vas a generar un poco de intriga sobre tus escapadas sin motivo.
* Vas a demostrarle que hay cosas más importantes que ella. Parece una tontería esto, pero es una realidad. Las mujeres están acostumbradas a que los hombres hagan cualquier cosa, falten a clase, dejen pasar colectivos, se desvíen kilómetros para llevarlas a sus casas y pasen el tiempo que sea posible con ellas. De esta manera te vas a salir de esa bolsa.
* Vas a aparentar ser una persona que siempre tiene algo para hablar, lo que, nuevamente, nos lleva a generar un interés extra.

martes, 10 de marzo de 2009

Son todas conocidas

Eran aproximadamente las seis de la tarde en Rosario, nos encontramos en la peatonal de calle Córdoba con el objetivo de poner en práctica la técnica Son todas conocidas. Luego de repasar la técnica hice una pequeña demostración para que luego el tratara de imitar los pasos. Saludé con un “hola” a cuatro chicas, hasta que una me respondió:

Ella: Flaco, ¿nos conocemos?
Yo: Puede ser, de algún lugar te tengo vista. ¿Cuántos años tenés?
Ella: 18
Yo: ¿Cuántos años me das?
Ella: Hmmm… 24
Yo: Más o menos, ¿te gustan las películas?
Ella: Si, supongo
Yo: ¿Qué andás haciendo por el centro?
Ella: Nada, viendo ropa
Yo: Te va a sonar medio extraño, pero si no tenés nada que hacer y no te jode, ¿me hacés el favor y me ayudás a elegir una cosa?
Ella: No se, depende, ¿Qué cosa?
Yo: Una película, es acá nomás, cuatro cuadras. Cinco minutos y te dejo seguir en lo tuyo.
Ella: Bueno, que se yo, vamos.

A cuatro cuadras estaba el cine Monumental, le dije que me ayudara a elegir una película para ir a ver esta noche con mi novia. Cinco minutos y se fue. Si hubiesemos estados solos, al elegir una película la invitaba a verla conmigo, seguramente iba a decir que si, no tenía nada que hacer. El tema es que estaba con Marco y era solo un ejemplo, pero vean ustedes que simple que es.

Voy a remarcar algunas cosas de la charla para que lo puedan aplicar ustedes.

Ella: Flaco, ¿nos conocemos?
Yo: Puede ser, de algún lugar te tengo vista. ¿Cuántos años tenés?

En esta parte no dejo que siga investigando de dónde nos conocemos, automáticamente hago otra pregunta sencilla e imposible de no contestar, es solo la edad.

Ella: 18
Yo: ¿Cuántos años me das?
Ella: Hmmm… 24
Yo: Más o menos, ¿te gustan las películas?

Acá pasa lo mismo, no dejo de hacerle preguntas, manejo yo el rumbo de la conversación y evito los temas que quiero, en este caso lo que ella quiere saber “¿de dónde nos conocemos?”. En este punto también se rescatan dos cosas más, el misterio de no decir la edad exacta y no permitirle saberla tampoco, ya que le hago otra pregunta y esta es, como bien leyeron hace un tiempo, una pregunta extraña. En el medio del centro le pregunto acerca de películas, nuevamente una pregunta simple y que cualquier persona contestaría sin problemas.

Yo: Más o menos, ¿te gustan las películas?
Ella: Si, supongo
Yo: ¿Qué andás haciendo por el centro?
Ella: Nada, viendo ropa

Estas dos preguntas son pura y exclusivamente bases para la verdadera pregunta que es la que viene a continuación, esto es muy importante, sobre todo para no errarle y evitarnos hacerle propuestas que pueda rechazar.

Yo: Te va a sonar medio extraño, pero si no tenés nada que hacer y no te jode, ¿me hacés el favor y me ayudás a elegir una cosa?

Acá solo le advierto que va a ser una pregunta fuera de lo común, es una propuesta que tenemos que lograr que acepte, si preguntamos directamente si nos ayuda a elegir algo es probable que piense cualquier cosa y se vaya, si le advertimos que va a sonar raro y que solamente si tiene tiempo para hacerlo cambia, se lo toma de otra manera, propuesta extraña pero en un contexto un poco más normal. Y nuevamente, tratamos que sea dificil de rechazar y generamos misterio, no preguntamos todo directamente, primero si nos ayuda a elegir algo, lo que seguramente la va a llevar a preguntar qué cosa, asi quiera ayudarnos o no, lo hace solo de intriga.

Ella: No se, depende, ¿Qué cosa?
Yo: Una película, es acá nomás, cuatro cuadras. Cinco minutos y te dejo seguir en lo tuyo.
Ella: Bueno, que se yo, vamos.

Mi respuesta podría haber sido solamente “una película en el cine”. Pero preferí no decirle que era en el cine y prometerle que le va a tomar poco tiempo y está cerca, resalto el hecho de que sea algo sencillo de hacer para ella, que no le demande un esfuerzo y, por lo tanto, sea dificil de rechazar.

Luego Marco hizo sus intentos, algunos bien y otros mal, pero se fue conforme, con dos teléfonos a la casa y mucha menos vergüenza para hablar con las mujeres.

No estoy dando clases, esto fue solo un intento con una persona que estaba muy interesada y me contactó por e-mail. El tema de las presenciales se me dificulta por horarios, pero quería probar para ver si resultaba. El resultado fue positivo, además de entretenido y satisfactorio, está bueno ver como una persona que al principio no se animaba a decir “hola” termina anotando el teléfono de una chica cualquiera en su celular.

lunes, 9 de marzo de 2009

Entablar una conversación

Les voy a proponer una actividad que da muy buenos resultados y les va a ayudar a ser más creativos a la hora de hablar con una mujer.

Imagínense una situación como esta:

Están en la facultad/escuela/trabajo y aparece ella, la ven y van, le dicen “Hola” y ella responde con lo mismo. En ese instante se les borró absolutamente todo lo que habían leido en este blog y lo que habían estado pensando ayer a la noche, pero ¿saben qué?, pueden detener el tiempo, se para absolutamente todo menos ustedes. Está todo quieto, ella esperando la respuesta inmóvil y ustedes con todo el tiempo del mundo para pensar lo que le van a decir.

Acá es cuando toman lapiz y papel y empiezan a anotar los distintos temas que se les ocurren hablar, como preguntarle sobre esos temas, que preguntas usar para saber lo que necesitamos, chistes, poner en práctica algunas cosas del blog, alguna propuesta, etc.

Se tienen que imaginar la situación como si la estuvieran viviendo, que sea lo más real posible. Asi van a comenzar a listar un montón de cosas que harían en ese momento, hasta las van a ordenar cronológicamente, van a pensar en sus respuestas y muchas cosas más, que en un tiempo van a automatizar y a hacer instantáneamente.

Cambien esa historia por un boliche, el colectivo, la calle, mujeres que conozcan, que no, etc. Vayan moldeándolo a su manera, pero recuerden siempre que el resultado sea flexible, no es cuestión de estudiarse de memoria un guión de preguntas y respuestas, si no tener distintos puntos de referencia para guiarte.

domingo, 8 de marzo de 2009

La confusion

Técnica de hoy, La confusion

La técnica consiste básicamente en confundir, de buena manera, a la mujer en cuestión. Un día es tu centro de atención y al otro pasa a ser alguien más del montón.

La idea es ir alternando el trato para con ella, hoy le das todo lo que quiere, la acompañás al centro, te sentás al lado de ella en clase, comés con ella, le ayudás en algo que necesite, hablás todo el tiempo con ella, etc. En otras palabras, como dije antes, pasa a ser tu centro de atención pero siempre controlando de no sobrepasarte e invadirla, tenés que dedicarle ese día a ella pero sin que sienta que estás ensima.

Al otro día saludarla normalmente, intercambiar un par de palabras y hacer todo lo contrario. Si quiere que la acompañes a algún lado no vas a poder porque tenés otros planes, arreglaste para comer con unos amigos, te sentas al lado de otra compañera en clase o junto a ella pero no hablás mucho, etc. La tratás como una amiga más, nunca faltándole el respeto. La idea es seguir hablándole bien, tratándola bien, que todo esté bien con ella pero tenés otras cosas para hacer.

Es muy importante esto último, el tratarla bien. No darle vuelta la cara si te habla o no contestarle, no escaparte de ella, simplemente no prestarle tanta atención como antes y, si podés, la menor posible. Sigue siendo tu amiga o conocida y está todo bien, pero de un día a otro vas a pasar de estar con ella todo el tiempo y que sea tu mundo a ser una chica más.

Tampoco hay que hacerlo siempre igual, una semana si y otra semana no. Alternar, confundir, esta semana estás con ella todo el tiempo y la otra no, después un día si y otro no, una quincena, dos o tres días, etc. Llevar un ritmo azaroso.

Ella se va a confundir, va a pensar que te pasa algo o que ella hizo algo para que de estar todo el tiempo con ella pases a otra cosa. No importa que esté interesada en vos o no, pasa por la relación humana más allá de una atracción. La sensación de estar acostumbrada a una compañía y luego que deje de estar presente genera cosas que a más de uno lo va a sorprender.

Los invito a intentarlo y que luego me comenten el resultado, en una semana un día si y otro no y luego dos o tres días si y dos o tres días no. De esta forma, en la mayoría de los casos, ella los va a buscar a ustedes.

sábado, 7 de marzo de 2009

Habiendo terminado con el Curso Avanzado de Chamuyo seguimos con los consejos del Dr. Dieg

El beso

Como lograr darle un beso cuando ya se está hablando con ella y la charla va bien encaminada, para decirlo en un lenguaje quizás más práctico: está todo bien y hay onda.

Esta parte debería ser las más sencilla de todas, cuando ya sabés que está interesada en vos podés:

* Tocarle el brazo, la espalda, abrazarla, etc. lograr algún tipo de contacto físico cuando se presente la oportunidad y, de ser posible, manterlo y ver como reacciona. Un ejemplo puede ser darle la mano por cualquier motivo y manterlo asi, seguir hablando con las manos juntas. Tratá de acercarte lo más posible manteniendo este contacto y luego es solo cuestión de darle un beso directamente, sin preguntarle acercándonte despacio, ya que te permitió acercarte en un primer momento y mantuvo el contacto tenés que seguir la misma metodología.
* Darle un beso directamente sin preguntarle nada. Si sabés que ella está interesada en vos las palabras sobran, cuando puedas simplemente tomale la nuca y dale un beso, nada brusco pero si rápido. No le des tiempo siquiera a darse cuenta lo que está pasando ni a decirte que no. Las mujeres están acostumbradas, en su mayoría, a dar algunas vueltas antes de aceptar un beso pero esto no quiere decir que duden, es simplemente algo que tienen por costumbre para no parecer fáciles.
* Mirarla fijo y acercarte lentamente. Ejemplos sobran en todas las películas románticas, es la clásica mirada profunda* mantenida mientras te vas acercando para darle un beso. No hay mucho que explicar, ya todos la conocen.

Lo importante es nunca perder esa oportunidad de darle un beso, ella lo está esperando y queda en vos hacerlo o no.

* ¿Mirada profunda? si, eso mismo, dicha mirada se logra pensando cosas como “sos hermosa, me encantan tus ojos, te quiero abrazar, me muero por un beso” y un largo etcétera. Pensá cosas dulces, creete lo que estás pensando, enamorate por ese instante de ella y vas a ver como cambia tu mirada. Lo mismo pasa si pensás cosas como “esta noche te mato” y similares, pero tu mirada va a ser más sexual y, por qué no, caliente que la otra. Hagan la prueba, piensen en esas cosas sinceramente y van a ver como les cambia la mirada y hasta la cara.

viernes, 6 de marzo de 2009

CAPÍTULO III: TIPOS DE MUJERES


Por último, vamos a hablar de un tema fundamental. ¿Con qué se encuentra el cazador a la hora de ir en busca de su presa? ¿A qué nos enfrentamos? ¿Qué podemos esperar del otro lado? Bien, en este apartado analizaremos, en términos generales, algunos puntos comunes en las mujeres, situaciones y estilos de mujeres con los que nos toca convivir día a día. Por supuesto que hay mil tipos de mujeres más... Pero a modo de ejemplo y tomando a grandes rasgos las características, estas fueron las seleccionadas. Aquí están... ellas son.

(Nota: las imágenes a partir de este momento dejan de ser de los Simpsons, por la sencilla razón de que no encontré fotos que describan estos tipos de mujeres; sí algunos, pero no todos. Por eso cabe aclarar que todas las imágenes que aparecen a partir de ahora son ilustrativas y corresponden a gustos y opiniones personales. Me hago cargo de todas ellas. Sí, a vos te hablo, Gladys Florimonti)



La Perfecta


Características: citando al Bambino “eeeesss una cooosssa de looocos”. Pero una actitud que deja mucho que desear.
Ella no mira, ella examina. Ella no camina, se desplaza. Ella no toma, bebe sorbos sensuales. Ella no combina la ropa, la ropa le combina a ella. Es el clásico, el típico 10. La chica 10. Es divina. Es una diosa del Olimpo. La más linda entre las lindas, esa que antes que llegues, ya se la chamuyaron 160 tipos, muchos de ellos más lindos que vos, pero rechazó a todos, sin siquiera llegar a conocer su nombre. No le interesa tu dinero, tus facciones, tu simpatía, tu swing para el baile. A primera vista, no le interesa nada. Es más, la ves como aburrida, como con fiaca, como con ganas de irse, mientras sus amigas bailan. Pero atención: imposible is nothing. Algo le tiene que interesar, sólo hay que saber cómo entrarle.

Aquí lo interesante. Es común en el ambiente, digamos en la atmósfera de los chamuyeros (esos que tienen los satélites prendidos y son capaces de darse vuelta toscamente porque a 155 metros se acerca una mujer a la que sin dudas, advirtió por su aroma), ver alguna de estas yeguas, las imposibles, las intocables, de la mano con un mamarracho, medio narigón, medio petiso, medio sucio, medio pobre, en fin, todo medio, ni siquiera es feo completo. Ni asco produce el tipo. Y la ves ahí, de la manito, a los besitos… y delante de todos eh! Eso sí, delante de todos. No lo oculta. Lo muestra. Dice, “este es mi novio”, está orgullosa de él. Y ahí recurrís a la frase (que suena envidiosa pero no lo es) “Es la ley del embudo, la más linda con el mas boludo”. Y vos dirás… tan boludo no es, si está con ese minon. Error. Es un boludo. Pasa que estas zorras, estas lobitas descorazonadas, después de tanto rechazar gente linda, por alguna extraña razón (que continúa siendo investigada por nuestros científicos en el CONICET) se fijan en gente fea y boluda. Y si no es fea, extraña. Y si no es extraña, distinta. O una combinación de todo esto. Feos, tranquilos: esto no significa que por ser un bagallo, freak y bicho antisocial, vas a conseguir a una de estas potras. Es más, todo lo contrario. Dedicate a la apicultura y hacé voto de castidad. Amigate con el sistema hermano. No te confundas. Esto solo una advertencia, un llamado de atención, para finalmente, todos juntos, de la mano, decir: SE PUEDE. ¿Es posible? ES POSIBLE. Es una cuestión de fingir. Simular. Mentir. Semblantear. Analizar. Nada es improvisación con las mujeres… Todo es cálculo. Sólo hay un axioma que debe ser respetado: “sé diferente”. Por más que seas Gael García Bernal, si vas a encararla del mismo modo que se la encararon los otros 160, vas a rebotar igual que esos otros 160. Sé original. Jugá con tu personalidad, si es que la tenés. Si no la tenés, inventate una, y que sea distinta. Llamale la atención. Y vas a lograr ser el “boludo” de la ley del embudo. Vamos para adelante.



La histérica


Características: nunca en la puta vida vas a entender qué quiere.
Señores, llegamos al paradigma, al modelo vivo de la mujer argentina actual. El terreno más fértil para insertar nuestro chamuyo. Después de todo, si la mina es fácil, ¿dónde esta la belleza de la conquista? Lo que cuesta, vale hermano.
Las histéricas conforman un abanico amplísimo: las hay espantosas, feas, normales, regulares tirando a pasables, dables, compañeras sexuales en ocasión nocturna, potras irrefrenables y ángeles caídos directamente del cielo. Pero todas tienen algo en común: se divierten con vos.
Suena duro, lo sé. Es la dura realidad. El primer paso para resolver nuestro problema es aceptarlo. Sos para ellas un juguete. Te están BO-LU-DEAN-DO pibe. Asumilo. Una vez asumido, el resto es más fácil. Lo asumiste? Te doy 20 segundos. Ok. Sigamos.
Te acercás. Es una presa más. Conseguís llegar a una charla, estás entablando la conversación… y ella, ella duda (eso te hace creer, en su cabeza ya tiene bien claro qué va a hacer y qué no), que sí, que no, te cierra la puerta pero deja el pie puesto, como que no está del todo cerrado el asunto… Y no sabés que hacer. Le tirás la boca y no se enoja, se rie pero te la corre. Y decís, puta que lo parió, aunque sea andate enojada. Te entiendo, nos pasó a todos. Hay una táctica. Seguime chango.
Después de años de estudio exhaustivo, de investigación profunda y desinteresada, la Organización Mundial de la Salud ha dado una sentencia que, si bien se intuía en el ambiente, no deja de ser un alivio, porque nos entrega una solución a este problema universal: si querés ganarte una histérica, pensá como ella. Esa es la regla que hay que seguir. Todo se aplica. Todo se amolda a esta regla. A ver.

Están hablando, y ella tiene trazado en su cabeza (atención, generalmente son cuasi idiotas, con severos trastornos a nivel psicológico y neurológico, pero para boludearte, son astrofísicas profesionales) todo lo que va a hacer y lo que no va a hacer con vos. Ejemplo: “si me tira la boca, se la corro. Si me abraza, lo abrazo. Si me dice que soy linda, le digo que él también. Si me vuelve a tirar la boca, se la corro y le pregunto qué quiere. Si me pregunta si tengo novio, soy ambigua en la respuesta. No me voy. Me quedo a hablarle un rato, me divierte. Al final, le doy unos besitos (o no)”. Este mecanismo, que parece sencillo, es un encadenamiento milenario de pensamientos que se transfiere genéticamente de madres a hijas. Es decir, si ganás y te enamorás, te espera una suegra del recontra carajo. Este modo de pensar, decía, se remonta a épocas ancestrales, en las cuales las mujeres antiguas ya histeriqueaban de igual modo (o peor) a los hombres de la época. No nos vayamos de tema.
Ahora bien: pensemos como ellas. Invirtamos la situación: ella tiene trazado un plan de acción en el cual contempla todo lo que haría un pobre infeliz como vos, sediento de amor, caricia y chape. Pues bien: hacé lo contrario. En el momento en que le tirarías la boca (ellas lo saben, lo intuyen, no saben manejar un simple auto, pero intuir cuándo vas a tirarles la boca, eso lo hacen perfecto), saludala y decile que te vas. No te acerques, fingí desinterés (no macho, no te vayas, tranquilo, un pequeño desinterés. Después de todo, vos mismo fuiste a chamuyar). No te desesperes. Resumiendo: histeriqueá. Es la kriptonita de las histéricas. Su punto débil. Su talón de Aquiles. En fin.
Atención: no te asegura nada. Esto solo te otorga una chance, que puede funcionar, o puede no hacerlo. Pero no hay dudas de que siguiendo cualquier otro tipo de alternativa, vas a fracasar rotundamente, y no te va a quedar otra que volver a tu casa, triste, solo, comerte una empanada que sobró de anoche, tomar un vaso de coca, masturbarte viendo I-SAT y a la camucha, hasta mañana. El histeriqueo con las histéricas te abre una puerta que, si sos hábil y la mina pica, no se cerrará jamás.



La Fea Ortiva


Características: particularmente fea, particularmente mala onda.
Este es un caso emblemático, por lo indignante. A pesar de lo que se puede pensar a simple vista, es la única mujer que representa un desafío insuperable para un chamuyero. Sencillamente no hay solución. No puede resolverse una situación que involucre a estas infelices. Es triste pero real.
Te chamuyaste a todo el boliche. Completo eh. No quedó ninguna sin probar. Todas ellas te rechazaron, obviamente (alguna hirió tus sentimientos, o incluso tu físico). Estás medio entonado, a punto caramelo, te tomaste un Caruso Lombardi con Speed y venís embaladísimo, no te desanimás, a pesar del constante rebote. Pero no te querés ir sin chape. Es esencial. Fuiste a bailar, pista de cumbia, pista de electrónica, semblanteaste en rockandroll, y nada, no entró ni una, y vos, chamuyero de ley, macho argentino, no te podés ir sin picotear algo. Brindo por la actitud.
Ahí decidís ir a buscarla. Salís a matar, a todo o nada. A buscar a la fea. La fea que nadie quiere. La narigona. La bigotuda. La culona. La que le está sangrando la nariz. La que está vomitando contra una baranda porque empezó a tomar a las 6 de la tarde vino en cajita, siguió con cerveza Bieckert y culminó con altas dosis de Fernet Capri, un mamarracho absoluto, esas minas que no te acercás ni para pedirle fuego porque tenés miedo que te afane. Esa mina. La que nadie se le arrimó en toda la noche, un poco por su aspecto y un poco por su aroma. Ni hola le dijeron. Ni amigas tiene. El famoso y nunca bien ponderado bagarto.
La ves, ahí, media escabio, media rota, con ojeras, no se depiló las axilas, un desastre. Encima tiene pinta de rápida, la muy zorra. Vos tenés el estómago que te está pidiendo el divorcio. Te zumban los oídos. Estás mareado. Preocupado. Son las seis menos cuarto y no te dieron ni un piquito. Venís caído anímicamente pero con ganas de levantarte. La viste. Te acercaste.
Entablás conversación y la notás cortada. Notas que algo no anda bien. Esa mancha de fernet en su musculosa blanca agujereada te hace pensar que de seguro está medio tomada, por eso lo tomás con calma y proseguís. Van dos minutos y medio de chamuyo, no te dijo ni la edad, y ya tiraste la boca. Y bien hecho, sos un tiburón, un buitre, un chamuyero, que está soportando estoicamente su color verdoso y su olor a zarigüeya. Ya está, claro, dame un beso lobita, que me voy a casa con saliva ajena, al menos (esa frase suena fuerte, lo sé). Te banco, te bancamos todos nene.

Pero no va nomás que la mina se te ofende. Te saca. Te empuja. Te da una cachetada. Te patea. Te insulta y luego te escupe. Se va ofendidísima, medio tambaleando, con el culo de dos plazas que tiene, moviéndolo, se le cae el jean y se le ve el comienzo de la raya del culo. Y vos te quedaste sólo, otra vez solo, y con el duro golpe de que ese proyecto de mujer, qué digo de mujer, ese proyecto de ser humano, te rebotó. Y vos, que fuiste, ahí tranquilo, a lo seguro, a lo que nunca falla… te llevaste un uppercut que te noqueó, estás sin respuestas.
Amigo, compañero, debo decirte que aún no se ha hallado la solución para estas mujeres. Hay quien ha sugerido llevar un espejo de mano en el bolsillo, para sacarlo antes de tirar la boca y mostrarle a la presa (en el más amplio sentido de la palabra presa, porque hay chances de que haya pasado por el penal de Ezeiza) cuán desagradable es su rostro, cuán tupido está su acné, y cuántos carditos le sobran por debajo de la nariz y por sobre la boca. No está comprobado, y aunque intentando no se pierde nada, considero que llevar un instrumento ajeno al chamuyo para chamuyar un pobre bagarto que no se dio cuenta que lo es, puede considerarse en cierto modo exagerado. Por mi parte, lo dejo a tu criterio. Pero a tener cuidado con estas zorras, porque no sólo rebotan. Lastiman.



La Extranjera


Características:Exótica. Intrigante. Distinta. No le entendés un carajo cuando habla.
Qué lindas son las extranjeras! No me digas que nunca dijiste algo como “la verdad que no es la gran cosa… Pero es gallega boludo, me mata la tonada!”. Si no lo dijiste, es hora de que lo digas. Anda a un boliche turístico (bueno, no tan turístico, mirá que está caro el asunto), arreglátelas, y conseguí un buen ejemplar de estas lobas, porque juro ante Dios que no te vas a arrepentir.
Ponete en su lugar. Te vas a otro país, lejos de las responsabilidades, la familia, ¿la novia?, los compromisos, la gente conocida… Todo es nuevo. Estás listo para hacer destrozos sin que quede la menor evidencia. Como se dice habitualmente, si “lo que pasa en Bariloche, queda en Bariloche”, ¡imaginémonos donde quedan las cosas que pasan en otro país! Esta situación, ideal por donde se la mire, se ve aún mas acentuada en las mujeres. En primer lugar, porque tal vez se liberan más de las formas y quieren hombres, hombres y mas hombres. En segundo lugar, porque también es probable que vengan de un lugar con la cabeza más abierta, más liberal y… en fin, que le guste más la joda que el helado de limón. Y vos, chamuyero, vas a aprovecharte de ellas.

Si se trata de una extranjera de países limítrofes, de más está decir que la brasileras afanan. Sangre caliente, carne abundante, es casi seguro que baila mejor que Pampita en el caño, y esa tonada, a mi no me joden, fue inventada para calentarnos. Como buen argentino, es probable que creamos que sabemos hablar en portugués. Esto puede resultar muy gracioso y recomiendo hacerlo (“voce quere danzar cunmigu? Coomo le gusta la jodinha a la garota!” y cosas aún más bizarras). Si preferís ser vos mismo y hablar en castellano, la realidad en este caso es que ella nos va a entender todo lo que digamos, y nosotros no vamos a entender un carajo de lo que nos dice. Qué te importa, después de todo. Vos asentí, decí que sí a todo, y si Dios quiere ligás brasilera. Eso sí, que no se te ocurra hacer la pelotudez de ponerte a discutir sobre Diego y Pelé (primero, porque el Diego es más grande y no hace falta discutirlo, y segundo porque pocas cosas están mas lejos del chamuyo que el fútbol. Duele pero es así).Esto también puede resultar muy gracioso, y también recomiendo hacerlo (todo me viene bien, por si no se dieron cuenta).
Si se trata, en cambio, de una extranjera de un rincón más lejano, pongamos Europa o Estados Unidos, bueno, habrá que pilotearla con el inglés, italiano, francés, o lo que sea que hablen. Todo sirve, y si hay que adecuarse, tratá de imitar su tonada y aplicala al español. Las europeas suelen ser divinas, en cambio yanquis hay de todo tipo, aunque por lo general son imperialistamente putonas. Y de última, ¡es extranjera!
Las españolas cotizan en bolsa: hablan en tu idioma pero pronuncian de una manera que te volvés loco. Y encima, es sabido que también a ellas les resulta curioso como hablamos los argentinos. Todo esta dado, no la dejes pasar.
Otros destinos más exóticos son un misterio, te pueden salir bien o mal, las culturas son distintas y las costumbres también, pero siempre hay que intentar: si tenemos suerte, y le ponemos garra, nos llevamos una Copa Internacional, otra más para los estantes.



La Doble G (Gordita Gauchita)


Características: excedida de peso, y de amor.
Está bien, digámoslo, no tiene el cuerpo de Dolo Barreiro. También es propicio admitir que su cara dista de ser lo que buscamos. Pero cabe a su vez un reconocimiento: no hay mujer en este mundo con más amor y afecto para dar que una Doble G. Son esas minas que se sacan un “muy bien 10, felicitado” en simpatía y buena onda. Nunca te van a dejar pagando, si te acercás a hablarles siempre van a tener a mano una sonrisa, una respuesta larga, una pregunta por tu vida y un claro interés en seguir hablando con vos. Olvidate de escucharles una respuesta monosilábica, cortada o con poca actitud.Y a la hora de los bifes, no creas que va a arrugar: siempre dispuesta para la batalla, es una especie de Indiana Jones del amor. No te falla nunca, es la rueda de auxilio de todo hombre hambriento de cariño.

Estas mujeres, vale también la aclaración, son muchas veces las que hacen de intermediarias entre vos y una amiga de ella que te fichó. Las mujeres, por un tabú que seguimos intentando comprender (aunque cada vez menos, gracias a Dios), muchas veces temen acercarse a un hombre, sea por el miedo al rechazo, al ridículo o al qué dirán. La Doble G ha construido, Gauchita como ella sola, innumerable cantidad de parejas (ocasionales o definitivas) gracias a su infinita solidaridad. A quién no se le acercó una Doble G y le dijo “Hola, no te gusta mi amiga?” (está bien, que la amiga suele ser un desastre, es cierto, pero eso es jurisdicción de la Ley de Murphy y no mía).
Todos, a lo largo de nuestra vida chamuyera, hemos recurrido a la hermosa (y pocas veces bien ponderada) Doble G. Y todos hemos partido absolutamente satisfechos, con una plenitud que sólo ellas saben dar. Nunca un “esto no”, nunca un “pará, no te desubiques”. Y si es necesario, las que van para adelante son ellas. Si una Doble G te fija en el boliche, no te vas a enterar porque no deja de mirarte, sino porque se acercó y te preguntó tu nombre, y, presentaciones mediante, te empieza a chamuyar ella a vos. No tienen miedo a nada, y la palabra “complejo” no figura en su vocabulario.
Brindo por ellas: gracias por tanto, Doble G, perdón por tan poco.



La Posible


Características: Parece imposible. No lo es.
Por último, vamos a analizar el particular caso de lo que hemos dado en llamar “La Posible”. Ha recibido, a lo largo de la historia, otros nombres, como por ejemplo “La Gloriosa”, “Simplemente Gracias”, “No Puedo Creer Que Me Diste Pelota”, y “¿Vos Me Viste Bien?”.
Se trata, claro está, de aquella mujer que uno ve pasar, vamos a ejemplificar, en el boliche, y se da cuenta al instante que está mirando a la mujer mas linda del recinto, y sin que quede lugar a ninguna duda. Previa consulta con tus amistades, lo confirmás (Vox Populi, Vox Dei): no hay zorra en ese boliche que pueda atarle los cordones. Vos sos conciente y realista: no sos el rey de la pista, no sos precisamente George Clooney, y no sos un chamuyero estilo Darín en Nueve Reinas. Sos gauchito, pero la realidad te derrumba: no alcanza. Aún así, y siguiendo un mandato de vaya uno a saber quién o qué, inspirado en una confianza del más allá (una confianza que nunca habías experimentado antes), vos te acercás lentamente, como quien no quiere la cosa, trago en mano (si es por lo menos el quinto, esto podría explicar la confianza “del más allá”), paso firme, estabilidad dudosa, corazón en mano y chamuyo en la boca, directo hacia el objetivo, directo hacia… en ese momento, La Imposible.
Embarcado en tamaña hazaña, de tintes épicos sin lugar a duda, tenés dentro tuyo una contradicción: una mitad de vos te está diciendo “andá papá, que es tuya”. La otra mitad insiste en gritarte “sos un pelotudo, se te va a cagar de la risa”. Antes de llegar finalmente al objetivo e intentar abordarlo (al mejor estilo bucanero del siglo XVIII), das media vuelta para ver las caras de tus amigos, que indefectiblemente resulta una mezcla poco disimulada de risa contenida y expectativa por el rebote inminente. Vos lo sabés: tienen más ganas de que rebotes que de ver a Argentina campéon del mundo en 2010. Lo ves en sus rostros poseídos por el demonio. Eso, sin embargo, no socava tu confianza, y seguís para adelante. Llegaste.
“Hola”, le decís, un poco temeroso, un poco fingiendo ser un ganador, un poco esperando el cachetazo. Y de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve (gracias Silvio), un momento sublime, ves tu vida pasar por delante de tus ojos (en blanco y negro, obvio), ella se detiene, te mira, y escuchas el tan ansiado… “Hola”.

Estás en tu salsa. No sólo está retetrabuena, sino que tiene voz, y no es joda, de ángel. No tenés dudas que si se pone a cantar una de Whitney Houston, gana Operación Triunfo 4, por afano (puede tener voz de camionero, pero te juro que cuando la escuches contestarte con amabilidad, va a parecer de ángel). Y vos, que fuiste con la idea “perdido por perdido…”, te llevaste de regalo la respuesta de esa Diosa del Olimpo, que, ya no hay dudas, quiere conversar con vos.
Es este el momento, y no otro, de darse media vuelta lentamente, ojear a tus amigos y ver esas caras, las mismas que hace instantes contenían las risas, relamiéndose de envidia por tu pequeña victoria. Es placentero, lo recomiendo.
Ahí te ponés a hablar, y descubrís que además de ser hermosa, tener voz de ángel, y de haberte contestado (lo cual ya valorás), la mina es simpática, femenina, buena onda, y, ya no hay dudas, quiere chacha con vos (reemplazá la palabra “chacha” por lo que quieras). Vos no lo podés creer, estás en el cielo. Lograste que la Imposible sea Posible, y para vos. Sos un héroe de tu tiempo, y todos lo sabemos y te bancamos. Yo, como diría Zambayonny, te considero mi hermano. Dale para adelante, no aflojés, y pase lo que pase (por el amor de Dios) pedile su MSN, ICQ, teléfono particular, celular, DNI, grupo sanguíneo, Código Postal, lo que vos quieras, pero un dato llevate. Puede dar para largo y te puede hacer muy feliz.
Qué mas se puede decir, si es que caben mas elogios: esta mujer, además de proporcionarte una inmensa alegría desde todo punto de vista (sexual, psicológico, antropológico, filosófico, intelectual e incluso higiénico), va a lograr que adquieras una confianza tal, que a partir de ese momento no vas a parar de repetirte “si yo me gané esta mina, me puedo ganar cualquier mina”. Y ahí está. Lo descubriste. El secreto del chamuyo, ese secreto que nunca debe ser dicho a viva voz, que debe ser guardado y conservado por la importancia de que cada uno lo descubra solito. “Me puedo ganar cualquier mina”. Pero claro papá! Esa es la clave. La Imposible, ahora Posible, es la que nos da la enseñanza fundamental en esto del chamuyo. Como dijo Enrique Bunbury, “Todo arde si le aplicas la chispa adecuada”. De eso se trata.

jueves, 5 de marzo de 2009

CAPITULO II : LOS LUGARES


Chamuyar, se puede chamuyar en cualquier lado. Lo sé, lo sabemos. Es así, en el ambiente se sabe. Pero, aún así, hay algunos lugares por defecto a los que concurrimos una vez y otra vez en búsqueda de carne nene, de carne. Aquí están estos son.

El Boliche


Y sí…. Y sí. Qué esperabas, es el escenario de la vida, la cancha de fútbol. La mesada para amasar tu pastafrola, el boliche nació para crear nuevos amoríos. No importa si sos lindo, feo, simpático, un ortiva de aquellos, un forrito agrandado, un estilista amanerado, un empleado del zoológico municipal, un recalcitrante comunista, un enfermo antisocial, un amante de los cómics o un terrorista talibán. Todos pueden, todos podemos ganar en el boliche. Sólo hay que saber cómo.
Es el lugar convencional. Miles de mujeres presentes, cientos de mujeres borrachas, decenas de mujeres calientes. Nos están esperando.
Calificación: el más común. Lo más normal. Lo convencional. No tiene mucho mérito, pero tampoco hay que restarle. Qué se yo. Es un boliche.



La Playa


Uhh… verano, olas, el viento… qué mas lindo que chamuyar at the beach. Es una alegría inconmensurable, un placer de los dioses. Uno de los lugares más afrodisíacos para chamuyar, para ganar y hasta para rebotar. Rebotar tiene su gustito en la praia.
Esta comprobado científicamente que la arena genera fuertes estímulos seudo sexuales, y que el sonido del mar puede provocar orgasmos múltiples en los oídos de las damas. Dicho con otras palabras, es posible que te vean lindo sólo por estar en la playa (quemate, no seas gil de estar blanquito que no gusta).
Ejemplo, costa argentina, pongamos un Mar del Plata, parador de una playa, te estás por comprar algo para tomar, hace 38 grados de térmica y el mar, como siempre, está frío como la san puta. Estás ahí en la barra y llega ella, divina, en bikini (gracias Dios), a lo sumo con un pareo, si es timidona… y dice “me das un licuado de durazno y naranja?”, y vos pensás, “encima cuida su salud, es sanita, me encantó”. En ese instante, las aletas de tiburón se desplegan, los colmillos de lobo cazador salen como garras, y te acercás convencido (insisto, convencido) de que la mina ya es tuya. En la playa no hay lugar para tibios. Es un todo o nada. Si vas con dudas, va a preferir seguir tomando sol con sus amigas (que no tengas dudas, están buenísimas como ella. Los motivos continúan siendo investigados, pero que van a estar buenísimas, te lo firmo). La mejor, en estos casos, y la mas recomendable, es llamar a tu grupo de amigos (o al menos a los más presentables, si traes a uno borracho y son las 3 de la tarde tal vez sea una táctica errada), y atacar al grupo entero, porque las chances, haciendo un simple cálculo, se multiplican: SIEMPRE; a alguna de las minas les va a gustar UNO de tus amigos. Eso te asegura contacto con un par de días, y un par de días es tiempo suficiente (para un chamuyero, claro) para enamorar por completo a la que elijas.
En fin, es raro, no todos pueden, generalmente hay que ser muy extrovertido, no es cosa de todos los días. Entrar, penetrar, lograr entablar conversación en la playa no es moco de pavo.
Calificación: Ojo. Sólo para expertos, la playa es un lugar divino pero difícil. Si entrás, probablemente termines casado con hijos. Si lográs entablar una relación, la playa los unirá para siempre (o para una noche, da igual).



El Bar


Claro que sí. Sí se puede y está muy bien probar, es original y es entretenido. Es cierto que no ofrece la variedad de recursos que te da, por ejemplo, un boliche. Eso no lo vamos a negar. Pero hay que utilizar el contexto a nuestro favor: gente tranquila, hablando, un bar oscuro (fundamental si te salió un forúnculo, te acabás de cortar el pelo, o si por cualquier motivo estás mas feo que de costumbre), música “chill out” (qué carajo será chill out), mesas… Jugá con la ventaja de que las mujeres no están, como siempre, bailando como bobis toda la noche. Aprovechá que por un rato, las tenés tranquilas y bien a tiro. Digámoslo, conversar en un bar es mas propicio que hacerlo en un boliche. De eso no hay dudas.
La típica es acercarse (preferentemente de a 3, si si, no de a 4 ni de a 2, de a 3) a una mesa lindera a la propia (preferentemente con más de 4 mujeres), vaso en mano y si es posible un poco copeteado, y sacar un tema. Cuanto más bizarro el tema, más chances hay de ganar. El objetivo es sentarse. El resto de chamuyo.
Calificación: Muy posible y entretenido. Hay que probar, altas chances. Es difícil que se nieguen a dejarte sentar (aunque hay yeguas que lo hacen).



La Calle


Llegamos al paraíso. El Edén, el rey, el príncipe de los escenarios. La reina. La calle es el lugar más difícil, mas imposible, más impenetrable para el chamuyo del buitre. Buitrear en la calle ya es digno de admirar. Ganar en la calle se puede, pero nunca nadie lo hizo.
Y no me refiero a una peatonal, donde está lleno de mujeres prontas para salir, arregladas, caminando de acá para allá, enloquecidas por encontrar un hombre que finalmente calme sus ansias. Tampoco me refiero a esas Grandes Mujeres, con mayúscula, que alquilan su amor al mejor postor, que en la calle, y de noche, podés encontrar tranquilamente y más que chamuyar vas a tener que garpar.
No, me refiero a una calle convencional, no sé, un Leandro Alem y Libertador, un 9 de Julio y Santa Fé. La calle propiamente dicha. Qué lugar señores.
¿Nunca viste en la calle una minita que te volvió loco? Que te das vuelta y decís, “la $)”/$)!($% madre, como ¡”(#!=?/$ va a estar con ese /%”&$% y no conmigo, hija de “!($/%”&, dios mio… que ¡/”#&$)”, la re ¡(#&/$ que los parió!” (y más insultos también, lo sé, lo sabés).
Bueno, imaginate por un momento ir y entablar conversación, desplegar chamuyo, utilizar tácticas milenarias de seducción: en otras palabras, ser un ninja sigiloso enamorador de quinceañeras (chicos, en Argentina es legal a partir de los 18, anótenselo en la mano). El sueño del chamuyero.
Calificación: el imposible, el cacique, el Zar de los escenarios de la vida misma para buitrear. Si sos tiburón, intentalo. Aunque pierdas, te bancamos a muerte. Si ganás pegame un tubazo y contame todo.



El Casamiento


Tranquilo, el casamiento pero de otro. Sabemos que el buitre es soltero por naturaleza. Mundialmente famoso gracias a Rompebodas (gracias Owen Wilson por mostrarnos que hay nuevos mundos que explorar), este escenario de chamuyo es, digámoslo… especial. Imaginate. Casamiento de un amigo/a/primo/pariente lejano, o simplemente, un desconocido, utilizando la ya legendaria táctica de colarse y chupar gratis (alcohol, malpensados). La novia suele invitar a sus amigas de la secundaria, de la facultad, inclusive algunas excitadas invitan amigas de la primaria, del curso de botánica, en fin, un abanico de posibilidades prácticamente infinito. A la variedad y cantidad (y tal vez calidad) hay que sumarle el contexto: nada más sensible al amor que una soltera en un casamiento. Estudios de dudosa procedencia aseguran que una mujer soltera en un casamiento tiene un 44% más de posibilidades de darte pelota, que esa misma mujer en otro momento o lugar. Por lo tanto, tus chances aumentan con el sólo hecho de entrar al establecimiento. Apelá al golpe bajo. Lográ que crean que serías un padre ejemplar y al mismo tiempo un amante de la diversión. Hacelas sentir, por un momento, que se podrían vestir de blanco.
Por otro lado, y para confirmar su condición de gran escenario, los casamientos suelen tener una característica común: las mujeres son mas lindas. Tal vez gracias a las 18 horas de producción que les llevo arreglarse para ir a la fiesta, tal vez gracias a las 41 capas de maquillaje que tienne, o a las 20 veces que fueron a la peluquería, no lo sé, pero están lindas. Y la misma a la que en un boliche no le tirarías un tiro, acá es Evangelina Anderson. Atenti con verla a los dos días y que sea Gladis Florimonti. Guardiola con esto.
Calificación: los casamientos son espectaculares. Alcohol gratis, gente borracha, mucho baile, mucha soltera sensible, y muchas (muchas) mujeres producidas y divinas. Altamente recomendado por quien les habla.



La Oficina


Atención, laburante! Hay que decir dos cosas a modo de preámbulo: 1) “no mezcles lo profesional con lo personal”. Esa frase tan trillada y que a priori uno dice “pero me chupa un hue…”, debo admitir, tiene mucho de cierto. Relacionarse más allá de lo sexual (e incluso sólo sexualmente) con una compañera de trabajo puede traer tantas satisfacciones como problemas. 2) Cómo nos gustan las compañeras de trabajo. No me pregunten si es por el gustito de fingir de día y concretar de noche, no me pregunten si es porque está lleno de bombas sexuales (lo está, no lo nieguen), no me pregunten por qué, pero es así. A quién no le gustaría hacer un pequeño encame con esa chiquita de Administración que tan linda voz tiene por teléfono, y que cuando la conociste personalmente (porque bajaste al piso 2) no te decepcionó. Quién no se ha arreglado particularmente para ir al trabajo porque sabe que en el escritorio contiguo trabaja una zorra de esas que se ven en los años bisiestos. En fin. Qué lindas son.
Ahora sí. Como escenario, y en términos generales, resulta un lugar poco cómodo para chamuyar. En primer lugar, porque tal vez tu jefe ande cerca y te exija más laburo y menos cháchara. En segundo lugar, porque tal vez generes odio entre los hombres, que mientras fotocopian recibos te miran como diciendo “yo laburando como un pelotudo y essssste (si, con muchas s) no para de chamuyar”; y quedes como un pajero ante las mujeres (aunque después de todo, pensándolo bien, uno siempre queda como pajero). Ahora bien, dejando de lado el tema comodidad, qué gran lugar para el chamuyo. Qué lindo, cuánta emoción, verla todos los días, el acercamiento, el chamuyo en cuotas (porque claro, no le tirás los perros de una, sabés que si rebotás como una pelota, al otro día la volvés a ver, y ya lo va a saber toda la oficina), los comentarios intencionados, la respuesta tímida de ella ante los estímulos que no dejás de lanzarle… el típico “che, y salís este finde?”, con muchas ganas de que la respuesta sea “no, mis amigas se fueron de viaje al Principado de Andorra y vuelven a fin de año, estoy sola y encima me RE aburro en casa SOLA, miro pelis, como helado…” y con cada palabra que continúa vos te babeás más y más.

No se puede dejar de comentar, no obstante, lo siguiente: las oficinas son, habitualmente, un nido de histéricas. Vas a encontrar muchas veces una mina divina, que te trata como si quisiera tener 9 hijos con vos, que (según vos, claro) “no me para de tirar onda boludo, es tremendo”, y muchas otras cosas, pero en realidad se trata de la típica “es así con todos”. Te dice que tenes lindos ojos, y cuando viene el de Comercial a traerle unos papeles le dice “te queda re lindo el pelo así”, y al rato decís la puta que los parió, o está enamorada de todos o nos está pelotudeando a todos. Nunca olvides el principio “La que es de todos, es de nadie”. Tal vez lo hagan simplemente por su personalidad repleta de histeria, tal vez porque la psicóloga les dijo “fortalecé tus relaciones laborales”, en fin, todas esas cosas que dicen los psicólogos, y que claramente nos perjudican. Guarda con esto.
Calificación: todos lo hemos hecho y/o intentado. Hay buenas chances, y lo interesante es que se trata de un chamuyo a largo plazo: un poquito cada día, paso a paso, diría Mostaza; nada de apurarlas. Caminá con pie de plomo, pero adelante.



Lugares poco convencionales (pero no menos entretenidos)

La Iglesia: alto, hereje! Se puede, pero es difícil. Hay dos problemas fundamentales (en caso de que ganes): 1) tal vez quiera virginidad hasta el matrimonio. 2) tal vez te vayas al infierno. El infierno vaya y pase, pero la virginidad… Exceptuando esos detalles, el lugar es válido y se sabe, se sabe, en el ambiente se sabe, que las mujeres que uno ve en la Iglesia son superlativamente bellas. Sólo hay que animarse.
Transporte público: Esto incluye colectivos y subtes. Es de público conocimiento que en cada colectivo viajan 2 mujeres increíbles por cada 15 pasajeros, y que en el subte viaja una yegua por vagón, en un día promedio. Apoyarlas es válido pero sólo dará placer instantáneo: nunca vas a llegar a enamorarla (si lográs enamorarla apoyándola es una perra de antología, casate). Si ganás en un transporte público no sos Dios, pero sos un Moisés, un Abraham.

miércoles, 4 de marzo de 2009

CAPITULO I : TIPOS DE CHAMUYO

CAPITULO I : TIPOS DE CHAMUYO


Los chamuyeros nos valemos de diferentes armas para conquistar el amor de las muchachas. Para eso nacieron los chamuyos. Chamuyos hay miles. Se reinventan día a día. Vos podes estar inventando uno ahora mismo. Pero esto es mas bien general. Los más comunes y los no tanto.
Hay que entender que los porcentajes son de efectividad, pero no así de belleza. Algunos chamuyos son exquisitos pero tienen un porcentaje de efectividad baja. Otros tienen un alto porcentaje de efectividad pero nada se pone en juego, es un planteo meramente conservador. Un hurra por quienes se juegan el todo por el todo, los chamuyeros de alma que prefieren salir a golear y no a buscar el empate y los penales.
Dicho esto, aquí están, estos son.


(Nota: El hecho de que los chamuyos estén ilustrados con fotos de Homero responde única y exclusivamente a un capricho del autor.)


El Saludo (Porcentaje de efectividad: 50%)


Requisitos: estar aprendiendo. Ser chico o novato.
Este es el primero. Para novatos, para rookies. Es el primero que se aprende y el primero que se practica. En un boliche, generalmente, las primeras veces que estás saliendo a bailar, tímido aún (aunque tal vez un chanta en potencia), después de unas cuantas copitas o sea que estás MUY desinhibido tirás un:
-Hola, ¿todo bien?
O, más jugado:
-Hola, ¿podemos hablar un segundito?
La efectividad de este chamuyo es discutible. Yo lo atribuyo más al azar. No es ni osado ni timidón, es sin dudas el chamuyo más básico de la lista. Puede funcionar. Pero es probable que no. Depende mucho de los atributos físicos de quien lo practique.
Calificación: Tal vez sea efectivo, la mitad de las chances son positivas, ya que no te jugás con nada. Es un planteo defensivo: no hay belleza en tu juego, querido.



El Confundido (0,2%)


Requisitos: Ser medio bobo, inseguro de sí mismo.
Un clásico. Clásico por la cantidad de veces que fue practicado, no así por su eficacia, que es bajísima.
Caso típico. Mina sola esperando a las amigas/novio. Divina ella, se la chamuyaron ya 300 tipos antes que vos. Te acercás, le tocás el hombro y le decís:
-Perdoná, ¿vos ibas al San Pablo?
O más jugado aún:
-¿Sos vos? Marianela?
Este chamuyo es uno de los peores, y no es recomendable casi en ningún caso. Las probabilidades de que resulte efectivo son casi nulas, las minas van a pensar que sos un repelotudo aún siendo lindo. Salvo que seas el más hermoso de Occidente, ni lo intentes.
(Nota: la única variante accesible, que haría un poco menos nulo este chamuyo, es confundirla con alguna famosa modelo. Pero saldría de la categoría de confundido para pasar a ser un chanta nomás, así que no estoy seguro de que se pueda considerar lo mismo).
Calificación: Berreta, infantil. Una en un millón te va a dar bola, y va a ser una estúpida. Pero después de todo, qué te importa.



El Violento (2%)


Requisitos: Alcohol en sangre.
Hay un requerimiento casi fundamental para poder practicar esto, que apenas se puede considerar chamuyo: estar borracho. Caso contrario, las chances de que alguien se anime a hacer esto son bajísimas.
Consiste en entrar a una pista de baile (la de cumbia es muy visitada; guarda con los novios) y pararse en un lugar bien concurrido. Cada presa que pase, es tomada del brazo/cintura y arrimada hacia el lugar del cazador (cuando digo tomar es tomar, fuerte, como un macho cabrío).
El final es conocido: en un 98%, las mujeres se van a ir enojadas. De ese 98%, un tercio utilizará la nunca bien ponderada cachetada (se han visto carterazos). La única ventaja que tiene el chamuyo es que si el 2% restante agarra viaje, agarra viaje en serio. Vos me entendés.
Calificación: Prácticamente suicida. Pero si funciona vas a ser feliz.



El Bailarín (38%)


Requisitos: huevos para sacar a bailar una minita.
Este es peligroso pero efectivo.
Hay que saber antes que nada que una de las cosas más peligrosas (y en lo posible se debe tratar de evitar) en el mundo del chamuyo es una ronda de mujeres bailando. Estamos hablando de la formación humana más inquebrantable que se ha visto desde la formación tortuga utilizada por las legiones romanas para la guerra. Una ronda de mujeres bailando es una barricada muy difícil de romper. Por lo tanto tratemos de evitarlas.
El cazador entra en la pista (ritmos movidos, de cumbia o música latina preferentemente) y comienza a buscar presas. Siempre intentando evitar las rondas de a partir de 4 mujeres, se dirigirá hacia las parejas de mujeres o a lo sumo un trío. Se elije una y se la toma de las manos, comenzando a bailar. Es casi imposible que la mujer sea tan yegua de sacarte las manos y darse vuelta, por lo tanto casi con seguridad va a bailar con vos, aunque no tenga ganas. Acá la tenés que laburar vos. El primer paso ya lo diste: te miró y está bailando con vos. Si sos lindo, mostrá tus facciones. Si bailás bien, mové el cuerpo. Si no sos ni lindo ni bailás rico, al menos tenés que tener buena labia (si tampoco tenés buena labia dejá de leer). El mecanismo es el siguiente: tratás de coordinar tu voluntad con tus extremidades, para que al menos parezca que bailás, disimulando, sabiendo que ella y las amigas te están mirando de arriba abajo, y te acercas cada algunos segundos y le hablás al oído. Atención: vas a tener que hablar fuerte, para que te escuche de una, sin necesidad de repetir. Y estar concentrado escuchando: nada las irrita mas que la preguntita: “¿Qué?”. Las preguntas para hacer al oído son básicas: edad, nombre, procedencia, ¿novio?. En un plazo de como máximo 5 minutos, ya tiene que haber algun acercamiento o al menos tiene que haber respondido a algún estímulo. Caso contrario, a buscar otra, bailarín.
Calificación: Difícil de realizar pero altamente efectivo.



El Filósofo (16%)


Requisitos: 900 palabras castellanas en el vocabulario y ganas de hablar boludeces.
Acá llegó la hora de la verdad. Este es selecto: si tu lengua no hace karate, ni lo intentes. Hay que ser rápido y tu léxico tiene que ser nutrido.
Acá primero tenés que entablar conversación. No te voy a enseñar cómo. De cualquier manera. Este chamuyo es profundo. Para llevarlo a cabo la mina tiene que, por lo menos, querer hablar con vos. Tal vez no le parecés un símbolo sexual. Pero algo en vos le interesa. Hay que usar ese punto.
En cierto momento de la charla, comenzás a hablarle de la vida. Ahí va una muestra gratis:
“Pasa que acá la gente está confundida. Con el solo hecho de ver el sol cada mañana deberíamos ser felices, ¿para qué el dinero?”
“Yo creo que la vida es simplemente la vida, y si continúa o no es sencillamente irrelevante. ¿Coincidís conmigo?”
“Mi vida pasa más por encontrar el amor verdadero que por tener pequeños encuentros cuasi sexuales. ¿Para qué, si no me dejan recuerdos vívidos para rememorar?”
Dicho con el tono adecuado, y con la mina adecuada enfrente, puede funcionar. Atención que hay dos peligros. A) Hay peligro de enamoramiento (de parte de ella, más bien. Vos sos un chamuyero). B) Hay peligro de bagarto. Las lindas casi nunca se fijan en si sos inteligente o no. Atenti la tosca.
Calificación: extraño. Si llegaste a utilizarlo es posible que funcione.



El Directo (25%)


Requisitos: ser directo, je. Y tener un poco de alcohol en la sangre facilitaría las cosas.
Simple, concreto. Directo, en fin. Entrás al boliche, o en la parte de afuera, o en cualquier lugar con mujeres, te acercás y le decís directamente lo que querés hacer con ella.
Ejemplos:
“Que tal. ¿Me harías el favor de chaparme?”
“Dame un beso”
“CHAPAMEEEE” (este tal vez es un poco zafado).
No pienses que la mina te va a chapar ahí nomás, no. Es muy difícil, tal vez no existe la posibilidad. Pero bien hecho, podés resultar simpático (sobretodo porque generalmente la gente que está alrededor se ríe de tu caradurez) y entrarle por ese lado. Tenés chances.
Calificación: Simpático. Jugado pero puede funcar.



El Romántico (30%)


Requisitos: tener a mano un diccionario lleno de grasadas. Y ser un Sergio Denis cualquiera.
Este es especial. Casi no se registran casos en que las minas se enojen. En el peor de los casos, la mina se rie y te hace una cara tierna. O al menos se rie de lo boludo que sos. Es difícil que caiga mal en la presa. Aún así, tampoco es infalible ni mucho menos. Son bajos los casos en los que ganás con este chamuyo. Pero vale la pena intentarlo.
La idea principal es simular que estás enamorado de ella. Es totalmente inverosímil pero tal vez la conquiste tu simpatía. Tu tono es importante.
Ejemplos:
“Sos o no sos? Si, sos el amor de mi vida”
“Disculpame pero creo que me enamoré”
“En mi vida había visto algo tan lindo”
Y demás cosas grasas. Si la mina es cursi, es casi tuya. Caso contrario, asegurate de que se note que estás jodiendo. Bien hecho es un chamuyo muy aceptable.
Calificación: algo cursi. Peligroso en ese sentido pero puede que ande, si lo hacés bien.



El Gentilicio (55%)


Requisitos: imitar bien alguna tonada.
Tal vez estemos hablando del más mítico y simpático de los chamuyos. Aún así, no deja de ser absolutamente simplón. Ojo: al mismo tiempo es jodido.
Consiste en elegir una nacionalidad/provincia que hablen con linda tonada y ejecutarlo. Córdoba es un punto común.
Atención: hay que estudiarse bien la tonada y los modismos. Puede resultar simpático, pero ni bien la mina se de cuenta que no sos cordobés anula todo lo bello del chamuyo. Tal vez te la ganes pero, ¿Dónde está la calidad?
Vas y le entrás por ahí, diciendo cualquier cosa. Si estas en Buenos Aires pega mucho el “Qué linda porteñita, che!” (culeao esta permitido también).
Al cuarto o quinto intento, alguna mina se va a interesar por conocerte. Mantené la tonada hasta que logres conquistarla. Nunca pierdas la gracia que tienen los provincianos.
Con respecto a la nacionalidad, hacerse el extranjero es peligroso. Venezolano, Colombiano, y hasta Brasilero, está permitido y hasta recomendado. Pero no entres en Italiano o Francés, salvo que la tengas muy clara con el idioma. Tampoco te hagás el alemán porque vas muerto. Tirale algo de sangre caliente, que después de todo es lo que andan buscando.
Calificación: el príncipe de los chamuyos. Bien hecho, es casi una fija.



El Boludeador (0,5%)


Requisitos: estar medio al pedo y haber rebotado ya muchas veces.
Este no necesita introducciones baratas. Es muy discutido si se trata de un chamuyo o de... bueno, de otra cosa que no es un chamuyo. Pero bueno, primero la diversión. Estas al pedo y queres tirar tu último tirito. Probaste todos los que conocías y no te funcionó ninguno. Te entiendo.
Acá lo único que tenés que hacer es entrarle a una mina, y mientras hablás, boludearle alevosamente, como hacen ellas cuando no les interesás.
Ejemplos:
"Estoy formando una banda y necesitamos un baterista, te copás?"
”Mi nombre? Hércules.”
"El jueves hay partido, andamos buscando un 5 tapón... Como te ves?"
“La barba? No, estoy en segundo año de la secundaria, pasa que repetí nueve veces cuarto grado...”.
Y otras necedades pubertiles. Es casi imposible, pero tal vez a alguna le excite que la boludees. Por las dudas tiralo.
Calificación: Poco serio. Barato, borracho. Prácticamente imposible.



El Baboso (5%)


Requisitos: ser un guaso de nacimiento. Puritanos abstenerse.
Este es lindo, esto es jugar bien, esto es saber de mujeres. Esto es querer dar espectáculo. Es una frase, a lo sumo dos, que lo resume todo, vas directo al grano, después de todo, ¿qué es lo que buscamos de ellas?
No hay más preámbulo, los ejemplos son superfluos:
”Disculpá, ¿sos virgen?” (delicatessen)
“Te llego a agarrar y te dejo culito pal norte” (provinciano soft-porn)
“Como te parto, mamá” (camionero remix 09)
“Contigo tendría sexo toda la noche” (gallego ganador)
“Yo, a vos te haría el amor” (rozando lo metrosexual)
“Te violo mami” (vikingo nórdico)
Y muchas otras. Lo lindo de este chamuyo es la improvisación, el misterio. Las novedades. La variedad. En otro momento comentaremos mas al respecto.
Probablemente se enoje y te putee. Probablemente se ría y siga su camino. Tal vez alguna te golpee. ¿Ganartela? Difícil pero vale la pena intentarlo.
Calificación: jogo bonito. La belleza hecha chamuyo. Una lástima que es casi imposible que funcione.



La víctima / el humilde (27%)


Requisitos: un par de dotes actorales.
Muchos dirán que son dos diferentes, pero yo uno estos dos chamuyos ya que se parecen lo suficiente. La víctima y el humilde, la base es la misma. A ver cómo es esto:
Consiste básicamente en dar lástima. O intentarlo. Ejemplo:
“Pasa que anoche murió mi perro… Estoy destrozado”.
“Claro, no me contestás porque soy feo…”
“Por qué, dios, por qué me hiciste así?”
“Nunca voy a poder estar con una chica como vos”
A ver… no te aseguro nada. Pero bien hecho (si tirás algún lagrimón hasta puede que se la crea) puede resultar o bien simpático, o bien lastimoso, lo suficiente como para que se quede hablando con vos un rato. Y ahí está la base del chamuyo. Lograr que la mina hable un rato con vos es oro. Un buen chamuyero aprovecha esos minutitos para arrimar el bochín. La víctima y el humilde, bien realizados, te aseguran un par de minutos para tirar el anzuelo. Ojo, de ahí a que pique hay un tramo largo.
Calificación: algo boludazo, pero puede funcionar, si sos Alfredo Alcón y la mina es la Madre Teresa…



El Cantante (6%)


Requisitos: muchas ganas de hacer papelones.
Están pasando una canción. Una canción preferentemente romántica y preferentemente grasa. La escuchás. Y te gusta y de casualidad la sabés. Y la ves, es tu chica. Te gustó.
Vas, suavecito, sin que te vea, y desde atrás, le cantas bajito pero que escuche tu voz masculina:
“Quiero darte, mi libertad, mi vida, y desnudarte el alma, querida, y no dejar de abrazarte”.
O se rie y dice, qué boludo; o te pega un cachetazo y se va casi enojada.
Calificación: gracioso pero si querés ganar, se complica. Para intentar con una minita del montón.



El Guardaespaldas (9%)


Requisitos: Que el tipo sea una larva. O bien ser enorme, o bien tener los huevos enormes. O saber kung fu.
La minita está hablando con un tipo que le habla, le habla, le habla y no pasa nada. Y la mina pone caritas. Te das cuenta que no le gusta, que no va a pasar nada, que el chabón es un bagre y a la mina no le interesa. Es decir, está buscando el momento justo para despacharlo. Ahí entrás vos, machazo. Te ponés al lado de ella y le tirás un:
”Pasa algo, mi amor?” (guiñando el ojo que él no ve).
Si la mina de verdad quiere deshacerse de él, se va a prender en el operativo y tal vez consigas que finja ser tu novia / hermana. Después llegaría el momento de chamuyarla propiamente dicho. Hasta ahí todo lindo. El tema es que el muchacho se enfade y quiera golpearte. No vas a tener otra que pelearte, porque no hay nada más humillante que cagarte por algo que vos provocaste. Así que te arremangás y peleás. Guarda con este.
Calificación: Medio raro. Sólo si estás cuasi enamorado de la mina. Peligroso: podés cobrar.



El Rico (34%)


Requisitos: no ser rico.
El lugar ideal para practicarlo es en una barra, o en algún lugar donde estés parado o sentado pero puedas hablar claramente. Pistas de baile, olvídalo.
Básicamente, tenés que lograr que la mina quiera usarte (mas bien usar tus pertenencias). Presumir tu auto, tu casa, tu jet ski, tu cuatriciclo, tu helipuerto o tu holding de empresas en Suiza son buenas ideas. Dos observaciones: A) si la conquistás, es una gran perra usadora, interesada y no vale nada. B) guarda con lo que decís. Sabelo que cuanto más mientas, menos la vas a seguir viendo. Las mentiras grandes son difíciles de sostener.
Ejemplos:
“Si queres ahora nos vamos en mi BM… Ah, no, hoy traje el 206, perdoname, ¿te subís igual o ni da? Mando un amigo a buscar el otro eh, no hay drama.”
“El otro dia me quede en la arena con el auto, tuvo que venir papá con el helicóptero a sacarme… Un bajón, pero bueno, después el hidromasaje en casa me relajó.”
Billetera mata galán, como dijo Jacobo: este es especial para feos. Si te la ganás, terminá de hacerlo y salí corriendo fingiendo que pasó algo con tus amigos. Si se entera que además de feo sos pobre te vas a sentir un poco mal (aunque hay quienes aseguran que es muy divertido que se enteren de que fuiste en el 152… “te llevo en el auto” y parar un taxi es una fórmula casi mágica para resolver estos encuentros. Ojo que si se enojan estas yeguas golpean).
Calificación: si empezás a presumir, y se queda escuchando, altísimas chances. No te jugás casi nada. Eso sí: no esperes amor de estas lobas.



El Mirón (70%)


Requisitos: concentración mental nivel budista.
Vos dirás, es fácil, ni siquiera hay que hablar. Pero es difícil. Muy difícil. Difícil y hermoso. Uno de los chamuyos mas sutiles. “Jogo Bonito”.
Consiste en mirar a la presa, mirarla a los ojos, 10, 15, 20 minutos. Estoy hablando de mirada fija, cosa que pocos pueden hacer: no hay nada mas incendiario que una mina devolviéndote la mirada cuando la estas chapando con los ojos. Si te bancás dos arremetidas de miradas, estás listo para el show. No despegues tus ojos de los suyos. Ella va a intentar mantenerte la mirada, pero si sos macho al toque la va a bajar. Interesantes son los casos en los que ella no baja la mirada. En ese caso, es casi una fija que te vas del boliche con mujer.
Pero como no es lo más normal, tenés que lograr que sea evidente que te gusta y que la estás comiendo con la mirada. Ojo, no mirada de pajero, no mirada de “mami, que linda estas”. Mirada de amor, mirada Juan Dhartes. Pasado un buen rato (siempre y cuando no se vaya, ojo con eso que te corta el mambo de una manera cruel), te acercas y las palabras fluyen, no me preguntes por qué.
Calificación: el Afrodita, el Narciso de los chamuyos. Mucha calidad, para hacerlo hay que tener años en el tema. No cualquiera. Si lo hacés bien, es casi una fija.



El Agrandado (0,1%)

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Requisitos: creerse mil, al menos unos instantes. Restringido para Brads Pitts.
A ver. Acá estas jugando con fuego. Puede ser, sí, que a alguna le excite que tengas el ego por las nubes. Puede ser, también, que a alguna que otra le guste los chicos con autoestima y seguros de sí mismo. Pero es real también que la gran mayoría rechaza a los soberbios. Por lo tanto, hay que saber usarlo con la mina adecuada. No le pifies porque te quemás para toda la cosecha.
En primer lugar, si no sos lindo o al menos fachero quedás excluído. Aún los lindos deben ser carismáticos. Así que no es para cualquiera.
Primero lo primero: hay que saber pararse. Derecho, erguido, casi trabado. Mirándola como desde arriba. Segundo, hay que saber hablar. Sobradoramente, socarronamente, desde un lugar más alto que ella. Tercero, hay que meter bocadillos. Bocadillos que casi nunca caen bien.
“No, yo vengo acá afuera porque ahí adentro no me dejan de chamuyar las minas…”
“Sabes las minas que me dieron bola a mi? Y vos no me vas a dar bola?”
“Yo podría estar con cualquier mina, y te elegí a vos… No te sentís orgullosa?”
La verdad: el 99% se va a ir enojada. Y con razón, sos muy sorete. Pero ojo: el 1% existe y también existe la chance de que te encuentres uno de esos especimenes que les gusta el autoflagelamiento y les encanta tu soberbia. Si ganaste con este, tenés el título de chamuyero. Ojo, no te la creas.
Calificación: no imposible pero sí dificilísimo. Las minas que gustan de los agrandados existen, pero nunca nadie las ha visto.



Pequeños chamuyos:

- El del trago: Consiste en comprar un trago (preferentemente frutal) e ir ofreciéndolo a todas las mujeres. Las chances son bajas pero es un recurso válido. Borrachos, felices.
- El Famoso: hacerse el famoso es un recurso bajísimo pero tan chanta que puede funcionar. Importante nombrar alguna serie que esté al aire y tirar un nombre de un personaje que sea imposible que exista (ejemplo: “No ves Los Exitosos Pells? Bueno, yo soy Eusebio!”). La verdad, es un chamuyo boludísimo. Pero, quien te dice. En la guerra y en el chamuyo todo vale.
-El Invitador: te parás en la barra, te apoyás, tranqui, fachero, al lado de la mina que te gusta. “Qué te vas a pedir?”. Lo que te conteste, pedís dos (y lo pagás vos, animal). Es cortés y probablemente abra una puerta. Ahí entrás con todo.
-El deprimido: se desprende de “La víctima”, pero se puede considerar que está separado. Te sentás solo en la barra y empezás a tomar, un trago tras otro (de bebidas blancas preferentemente, no te tomes un daikiri que se te va a acercar el barman nomás). Flojos, abstenerse. Acá hay que escabiar. Si podés llorar, mejor. Alguna va a picar. Ahí hacés lo tuyo.